Llegué de la facultad mentalizado que tenía que buscar una palabra, que había marcado mi día: causalidad.
Entré al diccionario de la real academia Española y me tiró esta definición:
Causalidad.
(De causal).
1. f. Causa, origen, principio.
2. f. Fil. Ley en virtud de la cual se producen efectos.
Las causalidades son basicamente una mierda. Los efectos que producen son devastadores. Y no me refiero a desastres naturales, sino mentales. Esa causalidad me llevó a perder el hilo de una de las clases más productivas desde que estoy en la facultad de derecho, hace cuatro años. Con un profesor que parecía apasionado en explicar el por qué pasan las cosas. No hay una verdad absoluta, hay probabilidades. De que hay un por qué de las cosas, de cómo cambio el paradigma del ¿quién? por el ¿por qué?. Mientras el tipo seguía preguntandose las cosas, yo intentaba buscar el por qué de las causalidades. Ya no me importaba ni Aistoteles, ni Socrates ni Platon. Otra vez, el protagonismo se lo llevaba quien no debía llevarselo.
No le encuentro explicación. Solo doy conclusiones, sé que a mi me afectan. Lo que me pasó hoy, lo tomo así. Como una causalidad. No voy a ponerme más mambitos en la cabeza de los que ya tengo. Pasó y punto. Me cagó el día probablemente. Capaz me lo iba a cagar igual con otra cosa.
Igualmente causalidad, andate a la concha de tu madre!
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