jueves, 26 de agosto de 2010

EL MAMBITO

Cuando uno tiene un mambito en la cabeza, el día lo afronta con otra cara. Si bien es cierto que todos los días tenemos mambitos dandonos vueltas en la cabeza, cuando el mambito es especial transforma la rutina. Mis calculos no fallaron. Ya arrancando el día en el negocio, intenté que no me gane y me puse a leer Ciencias Morales, un libro muy recomendable al cual no le pude prestar la atención necesaria. Después, como hace mucho no hacía, me tomé el bondi para ir a la facultad. Cometí el error de no llevar el ipod, por ende, no me quedo otra que maquinar. Por lo menos, con mùsica de fondo, canto y me distraigo un rato. Pero del modo contrario, le di más repercusión al mambito. En la facu, sabía que iba ser protagonista. Basicamente en la clase de Parte especial de Derecho Penal. Pero no. Lo superé. La clase le ganó. La tenencia de estupefacientes y la asociación ilícita fueron más fuertes. Y el debate generado aún más. Obviamente en la segunda hora, la de Derecho de Familia, por cuestiones obvias, gano el mambito. No había chance de prestar atención a los efectos patrimoniales del matrimonio y la diferencia entre bienes gananciales y bienes propios. Detesto la materia. Mambito se subió al podio.

Hoy pense mucho en diversas situaciones, en hipotesis ante determinado caso, improvisé, imaginé y me terminé dando cuenta que era totalmente innecesario hacer conjeturas ante una respuesta incierta. Simplemente las cosas se dan cuando tienen que ser. Como he dicho más de una vez.

Sé que el mambito es una cuestión de piel, y como diría el indio Solari " lo mejor de nuestra piel, es que no nos deja huir ".

1 comentario:

  1. Vamos Daro! Me alegro de que empieces a darle cabida a ts impulsos escritos.

    Y no te mambees tanto chaval! Nos veremos por acá o por allá. Abrazo.

    Toro

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