martes, 21 de septiembre de 2010

AMOR SE LLAMA EL JUEGO

No se jugar. Lo tengo claro. No soy de esos pibes que pueden darse el lujo de hacer una táctica específica para generar cierta expectativa. No se jugar ni con una mina que recien conozco, ni con la que tengo una relación ni con mis ex. Por más que haga el esfuerzo, no me sale. Soy de otro palo. El del romantisisimo, el del interesado, el de necesitar al otro y el de la frontalidad. Soy impulsivo, no pienso las cosas. Siento algo y actuo. Como que tengo algo extranatural que pasa a mi cabeza y eso genera que me mande cagadas permanentemente. O según otros, es una virtud que tengo que cuidar a rajatabla. No creo que sea ni un defícit ni una virtud. Es una manera de ser. Prefiero los ramos de flores, los chocolates y escribir (o intentar hacerlo) cosas lindas. No pego con muchas minas por eso. Porque juegan, son muy estrategicas. Te ponen cuatro atras y no atacan. No discuto sus formas de ser, al contrario, en cierto punto las envidio. Siempre envidiamos lo que el otro tiene.

A mi me suelen jugar la mayoría de las minas, supongo que saben que es por lo que dije antes: la debilidad, soy una presa fácil y como no pienso las cosas dos veces, se aprovechan. Obviamente, con las que me engancho me sucede, con las que no me generan nada, no. Tampoco es que me enamora de todas, sin extremos. Pero la que me conoce bien, sabe a que juego, bah no juego. Entonces me juega. Pone su equipo en la cancha y me deja a mí a la expectativa. Y en ciertos casos, con incertidumbre. No hay nada más feo que eso, la incertidumbre. El no saber como sigue determinado asunto. Lo padecí en carne propia y sinceramente es una sensación repugnante y odiosa. El juego que tienen determinadas minas es fabuloso. La paciencia, la tranquilidad, la relajación y el no necesitar al otro, o capaz si, pero su juego no lo permite, es pecar. Son fanáticas, no se les escapa una palabra de más ni hacen algo que nos haga sentir que pierden el partido. Tienen todo controlado. Son el Messi del amor. Pero ojo! A veces Messi juega mal, y sino miren el mundial. Por eso, no todo es tan fácil para el gran jugador. Un pifie, una lesiòn o un descuido, pueden perder el partido. Ahì se empiezan a confundir con la gente. Cuando entre tanto se confunden con la gente, es porque la jugadora no es tan jugadora como parece. Eso si, vos no me juegues más, ya no caigo en tus mañas (creo). "Ahora es demasiado tarde princesa, buscate otro perro que te ladre" (creo).

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