Necesito que entiendas lo que estoy diciendo. Quiero encontrar la forma exacta de que vos te acerques a mí. No creas que es para algo normal. Pienso distintas variantes y veo que todas son demasiadas predecibles. A veces imagino mandarte una carta, pero de esas antiguas, como las que escribían nuestros padres. Ir al buzón que está en la puerta de tu edificio y meter ahí algún escrito que te pueda mover algo. Sería algo demasiado cursi, ¿no?. Otra forma sería mandarte un mail, diciendote cosas dulces. Y como última opción esperarte en la puerta de tu casa. Las tres alternativas las considero totalmente estúpidas. No tengo ganas de gastar palabras en algo que te va a generar risas al por mayor. No tengo ganas de escribir un mail, no me va la tecnología para mostrar sentimientos (aunque este caso no sería algo tan frágil como en otros momentos). Sentarme en la puerta de tu casa es demasiado brusco, con tendencias obsesivas, que es mejor ocultarlas, aunque esten ahí merodiando.
Todo esto es por una razón: verte una vez más . No es ni siquiera para rogarte un amor utópico, ni para pedirte que volvamos a ser lo que fuimos, ni siquiera llorarte y decirte una zarta de chamuyos baratos. Simplemente es con el objetivo que te acerques sin miedos ni fantasmas en tu cabeza. Que entiendas que no quiero lo que antes quería. Que esto es algo más simple, menos rebuscado. Que compartamos momentos. Una vez cada tanto. No pido algo permanente ni una estabilidad absoluta. Podríamos decir que es un punto medio, con lo polémica que es esta palabra. Sé que te vas a indignar con este planteo, sé que vas a pensar que estoy muy loco. Como siempre, te digo que no me importa. Vos también estás un poco loca. Entre locos nos entendemos. En cierto punto yo ni sé lo que quiero y vos tampoco. El problema es que te veo y me dan unos cosquilleos en la panza. Escucho voces del más allá que me dicen cuando te tengo enfrente: "dale un beso, no te quedes como un tarado mirándola o escuchándola hablar". Con las voces me llevo mal. Las quiero evadir, me tapo los oídos para no escucharlas, intento taparlas con música y no puedo lograrlo. Me pongo un disco de Jack Johnson, me doy energías positivas y el sonido me lleva a vos. A imaginarte bailando conmigo en este momento, moviéndonos como dos adolescentes sin ningún tipo de problemas. Subo un poco más la música y sigo cantando. Ahora él es el que me dice esto, sin decirlo en ninguna canción: "acercate vos, hace lo que sientas, si ya tenes el no". Si, es verdad que tengo el no, pero tampoco tengo el sí. Es una guerra del no contra el sí. Yo sé que para vos es no, y que capaz puede ser sí en algún momento. Muy remota la chance, soy conciente.
Te propongo algo, ponete un tema de Jack Johnson vos también. Movete. Reíte. Canta. Baila si queres. Agarrate la cabeza, mordete los labios y decí "sos insoportable". Cuando terminés de decir eso, me mandás un mensaje de texto y ahí yo voy a saber que entendiste mi señal.
" Your reflection is a blur, out of focus But in confusion the frames are suddenly burnt and in the end of a roll of illusion, a ghost waiting its turn, now I can see right through, it's a warning that nobody heard "
No hay comentarios:
Publicar un comentario