No sé si efectivamente eras vos. El exceso de alchol, el humo de la marihuana en el ambiente y la gente bailando desaforadamente, me hicieron verte ahí. Si era una ilusión optica era muy real. Estabas con una musculosa roja, que te remarcaban las tetas, un mini short blanco y ojotas. Simple, pero sexy. Estabas toda mojada por la transpiración. En el lugar no se podía estar del calor que hacía. La humedad aumentaba cada vez más llegando a ser casi un suplicio estar ahí adentro. Sin embargo no te importaba nada. Ningún factor hacía frenar la adrenalina de la música. La bomba de tiempo no dejaba respirar un segundo. Candombe, carnaval, cumbia y todos los sonidos te hacían imparable. Eras un huracan. Vos bailando. Yo mirando. Me froté los ojos varias veces para corroborar que eras vos, me fui al baño a lavarme la cara incluso, me compré la quinta cerveza para asegurarme que eras vos. Eras. Te rodeaban unos tipos, vos los alejabas con grandeza. Como una señora. Generabas una especie de temor para los que venían atras. No había ni siquiera una amiga alrededor tuyo, no querías que ese instante sea empañado por nadie. No mirabas más que tus movimientos de piernas. Las caderas que iban de un lado al otro. Y un vaso de fernet en la mano para dar un poco de frescura a ese derroche de calentura.
No podía acercarme a vos. No podía hacerte perder ese instante de gloria. No quería arruinarte. Probablemente ni me ibas a registrar, y en caso de que sí, me ibas a sacar como sacaste a todos los tipos que te rodeaban. Sos una mina que en el boliche cualquiera se acercaría, tenés el punto de atracción ideal, el básico: rubia y tetona. A mí me divertía verte bailar. Verte compenetrada en lo tuyo. Ver como todos los buitres caían a tus pies y a vos no te importaba. Podía ser un buitre, pero con ciertos privilegios. Con un pasado. Sin un presente. Con un futuro incierto, mentiroso y negador. Si los efectos de todas las mezclas en algún momento bajarían, la imágen tuya se me iría. Tal vez realmente eras vos. Prefiero que no baje mi estado, y quedarme con que eras vos. Claro, y que esta noche te quiero conmigo, loca.
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