viernes, 25 de marzo de 2011
VOLVER A Mí
Tengo que confesarte que cada vez que te dejo en la puerta de tu casa pongo en el auto la radio. Pero no escucho musica, elijo algún programa de AM, de gente hablando a la madrugada temas de distinta índole, desde actualidad hasta de sexo. En realidad, no solo lo hago cuando te dejo en tu casa, es una constante en mis regresos a horarios tardíos. Es una forma de sentirme acompañado los cinco minutos que tengo de viaje desde tu departamento hasta el mio. Recién escuchaba que un tipo hablaba de la felicidad. Si hay una palabra que escuche en estos días fue felicidad. Como te dije varias veces, es lo más importante que tenemos. Te hace moverte mejor en los distintos ambitos de la vida (y vos lo viviste en este mes). Sé que es dificil. Implica tomar desciciones, cambiar de aire y empezar de cero. Es un cambio. Los miedos, las inseguridades y el pasado está presente comiendote la cabeza. Vos no los escuches. Escucha tus combicciones, tu postura y tu seguridad. Si todo lo que plasmas en palabras lo decis o lo sentís en serio, te va a resultar todo más fácil. Más llevadero. El dolor está, solo que hay que reducirlo a través de gente que sí te hace bien. Sabés que te voy apoyar. Que te voy a dar ese abrazo. Que voy a poner la yaga de mis dedos en tu espalda para que estés más comoda. Y por sobre todas las cosas, voy a estar para robarte una sonrisa. Esa sonrisa rubia de barrio especial. Sé que todo esto parece un sueño, algo totalmente abstracto a la realidad. Extraño. Nunca visto. Adrenalinico. A máxima velocidad. Está pasando. Lo estamos asumiendo. Genera temores. No es cuestión de pensar a futuro. Ni de rotular. Ni de hablar del largo plazo. Es cuestión de vivir el momento. Y yo tengo claro, que en este momento, vos sos todo lo que necesito.
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