domingo, 31 de octubre de 2010

UN VESTIDO Y UN AMOR

Lucrecia se había convertido en una fija de los hombres los ultimos dos años. No la querían, pero por sobre todas las cosas, no la respetaban. Ella era la típica mina que los hombres mandaban msj para ver si estaba disponible un viernes de lluvia o un sábado a las cinco de la mañana, cuando el alchol bajaba y la escases de mujeres en los boliches les hacía pensar en el sexo como el final perfecto de una noche de excesos. A ella no le molestaba ese papel, pero se empezaba a dar cuenta que algo estaba fallando. Extrañaba que la cuiden, que la saquen a pasear, que le den la mano mientras caminaba en alguna tarde soleada por algún lugar pintoresco de la ciudad. Necesitaba que le manden un msj cursi a la mañana para arrancar el día con una sonrisa. Cuando se iba a dormir a la noche, miraba su celular viendo si alguno de sus muchachos era capaz de mandarle algo interesante. No había caso. Se había transformado en una FIJA. Generaba envidia en sus amigas porque no había fin de semana en la cual no disfrutaba del placer carnal, mientras ellas se tenían que conformar manualmente. Al comienzo, la situación le pareció exitante. Tampoco era que se acostaba con veinte tipos por mes. Tenía uno o dos por mes, e iba cambiandolos. Le llamaba la atención que la quieran para garchar y nada más. Porque era una mina inteligente, se podía hablar de diversos temas: desde Cortazar hasta chismes de la farandula. Era una pseudointelectual, no zurda, intelectual y punto.

Amaba el psicoanalisis y lo usaba como factor determinante en su vida. Era su motor. Su psicologo era su motor, mejor dicho. Las palabras de él eran casi como la biblia. Esperaba todos los miercoles para que le de una lección de vida, como contaba ella en su círculo íntimo. Se había dado cuenta de que su amor por su psicólgo era más de lo que creía. Era amor puro. Era el hombre de sus sueños. Le llevaba unos veinte años, pero no le importaba. Lo veía como un tipo en serio, y no como los cachibaches que se garchaba los fines de semana. Esos pendejos de guita que la trataban como una princesa por dos horas que duraba el turno del telo. Esos pibes que por tener un buen auto y un poco de facha se creían los dueños del mundo. Esos pibes que no sabían amar. Lucrecia daba para más. No se había dado cuenta del tiempo perdido. Cayó tarde, pero cayó. Ahora tenía que cambiar el enfoque. Tenía que empezar a decirle que no a cosas que antes decía que sí. Darle otro vuelo a su vida. Y confesarle a su psicólogo su amor, claro. Era un poco neurótica. Se hacía valer con su caracter y su personalidad abrumadora. Era de esas pendejas que se querían llevar el mundo por delante, sin darse cuenta de que el mundo se la llevaba por delante a ella. Asi y todo, era un partidazo para cualquier hombre. Aunque ningún pibe de 23 años podría con semejante hembra.

Ella sabía que el psicólogo era divorciado, y tenía dos hijos de diez y cinco años. Se lo había contado en una sesión en la cual él se dispersó y le tuvo que pedir disculpas por no prestarle atención durante dos minutos. Lucre, como buena analizadora de situaciones, maquinó que si le dijo eso era por algo. Capaz también estaba enamorado de ella. Eran conjeturas de una mambeadora oficial, la presidenta. Tenía sus adeptas y sus adeptos. Era como una iglesia, donde todos los viernes se juntaban a analizar o especular sobre distintas situaciones que vivieron durante la semana. Unos locos de mierda, basicamente. Fue en una de esas noches, donde tres amigas le dijeron: "Lucre, tenés que dejar de ser la puta de turno y transformate en la reina de turno". Un cambio radical, pero posible, las capacidades se lo permitían. Una mina dulce y tierna siempre tiene un plus extra para ser reina. Le hizo caso a las amigas. Por eso, ese lunes, se anotó en una hoja las distintas formas de decirle al psicólogo que se había enamorado de él. Lo practicó frente al espejo, en el auto mientras escuchaba un disco de Sumo y en la ducha. Antes de irse a dormir, se puso a llorar. Le agarró una angustia interna. Se sintió sola en su cama, tuvo la sensación de que le quedaba grande. De que había un espacio para alguien, y no era para uno de esos pendejos. El llanto ocasionó que se quede dormida. Desde chica le pasaba eso. El solo hecho de llorar la dejaba muerta profundamente.

Se levantó a las siete de la mañana, la sesión era a las ocho. Se bañó, se puso un vestido negro elegante y llamativo. Nunca había ido vestida así a sesión. Dejo las all starts a un lado, y sus jeans cararcterísticos. Se pintó y se pusó lo más linda que podía. Hay que ser sinceros, no era una diosa infernal. Pero tenía su encanto, y los hombres se fijaban en ella. Por algo tenía una lista mes tras mes. Salió a la calle, y el calor la acompañó durante el trayecto en su auto, desde su casa en Villa Crespo hasta el consultorio en Palermo. Iba hablando sola en el viaje, pusó la radio, pero estaba tan nerviosa que terminó escuchando un disco de Sandro, que su mamá se había olvidado en la guantera. Entre "penumbras" y "trigal", iba intentando anticipar lo que venía, maquinando. Una vez que dejó el auto, tocó el timbre de su analista en el cuarto piso. Subió por el ascensor, se miró al espejo y como siempre, se vio fea. El único que sabía que ella se veía así, era su amado. El resto, ni lo imaginaba. Mantenía el secreto con la más profunda privacidad posible. Él siempre le decía que era hermosa tanto por fuera como por dentro. Ella se intentaba apoyar en eso para una posible respuesta positiva por parte de él ante su confesión. Al abrirle la puerta, el analista se sorprendió por la vestimenta de su paciente. Le elogíó el vestido y la hizo sonrojar. Se acostó en el divan y comenzó a hablar de su semana, de el pibe que se había garchado el sábado, de la falta de cariño, de su necesidad de ser alguien, de sus charlas con los maquinadores de los viernes y demás. Hasta que en un momento empezó a provocar. Se abrió de piernas, como para llamar la atención. El psicólogo lo percibió de inmediato. Y comenzó a mirar su tanga negra. Demasiada tentación: una paciente hablando de un sexo violento mientras se abre de piernas, era irresistible. El psicologo intentó mantener la cordura. Tenía que pensar que ella era su paciente, y que estaba trabajando. Pero era hombre antes que cualquier otra cosa. Por eso, se paró de su silla y se le tiró encima casi agresivamente. Le diò un beso apasionado e intentó tocarle las tetas. Lucrecia lo frenó y le pidió si podían ir a su casa. El analista no entendía mucho, pero la escena lo sobrepasó. Aceptó sin discusiones y se fueron de su consultorio. En el ascensor se besaron sin parar, hasta que llegaron al auto. Ahí él aprovechò para suspender a los pacientes que le seguían. Lucrecia acelaraba lo más rapido posible, mientras Sandro ya había cantado "Rosa Rosa" y "Quiero llenarme de ti". El analista era fánatico de el cantante, y se ponía a imitarlo en el auto. Lucrecia se reía y lo acompañaba con los coros. La ùltima canciòn fue "Fuego", y eso los excito aún más. Mientras ella dejaba el auto en el garage, él le preguntó si no estaban los padres ni los hermanos. Lucrecia comentó que se habían ido una semana a Mar Del Plata a descansar luego de que el padre había tenido unos problemas de salud. Ella preferió quedarse, para maquinarse duro. Cuando subieron a la habitación, ella mostró todo lo que sabía y se transformó en la experta. Se desnudó mientras bailaba sensualmente arriba de él, que no le quedaba otra que ver como esta chica de 23 años le daba una clase de sensualidad y erotismo. En la previa, ella ya había acabado una vez. Y luego, dos veces más. Los detalles de ese sexo son espelusnantes: fueron dos horas de una película erótica, donde no faltó ninguna posición y donde el analista acabó en la espalda de ella. El lugar preferido de ambos. Raro.

Antes de irse a bañar, Lucrecia pensó que el analista se iría. Como hacían todos sus pendejos. Él se quedo acostado, prendió un pucho y se puso a ver la televisión. Ella largó una sonrisa y cuando salió de bañarse se acostó al lado de él y lo abrazó con el unico objetivo de sentirse protegida. Ese era el motivo por el cual quería estar en su cama. Para que no este la mitad vacía. Para que haya alguién que la respete. El analista fue hasta la cocina y le trajó un café. Ese gesto la enamoró más. Ahí si pensó que ya se iría al consultorio de nuevo. Llamativamente suspendió todo su día de trabajo para quedarse con ella. Se quedaron dormidos. Lucrecia se levantó a eso de las cuatro de la tarde, y vió a su hombre durmiendo placenteramente. Se paró de su cama, disfrutó del momento, quería sacarle una foto incluso, no se animó. Ya era demasiado. Simplemente se fue a la cocina, se prendió un pucho y se pusó a escribir lo que podría pasar una vez que se levante el analista. Media hora después volvió a su cama, se apoyó sobre él, miró el techo y se puso a maquinar. Como siempre.

sábado, 30 de octubre de 2010

CONTIGO

Juán tenía que matar a Paula. No había otra opción. Si no estaba con él, no podía tolerar que este con otros. Habían sido meses de golpearse la cabeza contra la pared, de tirarse a piletas vacías y de intentar utopicamente conquistarla. No quería llegar a esa situación. Asesinarla era terminar la maquinación qué tenía por ella, con quién se acostaba y a dónde iba. Era salir tranquilo de su casa, estar en el laburo o en la facultad y no tener que pensar en los movimientos de su ex. Cuando leyó El Tunel de Sábato la idea había volado por su cabeza pero no tenía los huevos para hacerlo. "Es una novela", decía por lo bajo, "yo no podría hacer eso jamás, matar a la persona que amo". Su obesión crecía día a día, ya no era amor. Era obsesión. La odiaba, pero la amaba mucho más de lo que la odiaba. Tenía que pensar de que manera iba a hacerlo. Él no iba a hacer ese trabajo. Nunca se había peliado con alguién, apenás tuvo alguna que otra discusión política, pero jamás llegó a las manos. Él andaba militando para una agrupación peronista hacía unos dos años. Ahí conoció a varios punteros políticos, con quien había estrechado lazos muy fuertes. Fue con un dirigente de la zona del conurbano bonaerense, con quién pensó contactarse, ya que lo unía una amistad, casi hermandad, en esos actos y marchas que semana tras semana organizaban. El tipo lo contactó con un barrabrava de Morón, que por mil pesos era capaz de matar hasta su madre. Juán se tomó el tren hasta esa zona, un jueves a las nueve de la noche. En el camino le quisieron robar el celular, pero se resistió. No le hicieron nada, era un tipo con suerte en esos casos. Cuando llegó a la casa del barrabrava en un barrio precario, que no era una villa ni mucho menos, salió la mujer del tipo, con un bebé en la mano y le dijó que su marido estaba en el bar de la vuelta tomando unas cervezas con los muchachos. Acostumbrado a curtirse con gente pesada, dio la vuelta para verlo. Efectivamente el tipo estaba ahí con varios más, pero tomando vino de cartón y fumando marihuana. Al principio, no lo miraron con buena cara, pero minutos después el barra se acercó a él. Juán le comentó que venía de parte del dirigente y la cosa se tranquilizó. El barra lo llevó a solas, por una calle turbia y oscura. Le explicó cómo trabajaba y le dio opciones para realizar el crimen. "Mira, la puedo matar de un tiro, secuestrandola y hacerla sufrir, atropellandola, violarla o envenanarla, o todas juntas, el arancel es el mismo, 1000 pesos". El sádico de Juán quería que Paula sufra. Violarla no, ya era demasiado cruel. Le gustó la idea de envenenamiento, la veía la menos grave de todas. Al mismo tiempo, su idea de que sufra como él había sufrido le jugaba en la cabeza. Por eso, le dijo al barra: "quiero que la secuestres, pero antes de matarla, leele una carta que te voy a dar". El tipo acataba ordenes, no le interesaba la carta ni el motivo por el cual quería matarla. El quería su plata y seguir tomando vino, fumando marihuana y tomar merca con los pibes del barrio. Juán le pasó la dirección de la casa. Como era en Capital, el barra quería que le pagué la nafta del auto para llegar hasta ahí. No hubo reproches. El plan cosistía en esperarla en la puerta de la casa, en el barrio de Paternal. Como no pasaba mucha gente por ahí, no iba a ser díficil, no había policías ni gente en los alrededores. El horario era cuando Paula iba a trabajar, a eso de las siete de la mañana. Igualmente el barra iba a pasar el día anterior para verificar si efectivamente ella salía a esa hora. Tal como le dijo Juán, la ex novia salía a esa hora. Así que todo estaba planeado para el secuestro y posterior crimen. Juán estaba tranquilo, era un militante, un tipo fuerte, un pibe de 24 años, con su lado sádico mezclado con una intelectualidad extraña, no amaba la violencia, quería a Perón pero despotricaba contra cualquier troskista o seguidor de algún partido de izquierda. La noche anterior al crimen, Juán fue a la iglesia, rezó dos padre nuestro y cenó un pancho en plaza flores. Se fue a dormir como si nada. A la mañana, el barra estaba junto con su coequiper en la puerta de la casa Paula. Ni bien ella salió, su mano derecha la agarró y la metió en el auto, un gol negro bastante demacrado. Paula gritaba y lloraba. "Por favor, llamen a mi casa, ellos le van a dar lo que necesiten, pero no me maten". Le ordenaron que se calle y que no le iba a pasar nada, que la iban a llevar a una casa para comenzar con una inexistente negociación. Fueron a una casa abandonada ubicada en la calle Jonte y entraron los tres adentro. La sentaron en una silla, con las manos atadadas y una bolsa en la cabeza. El barra la miró y le dijo "esta pendeja esta para cogersela, este pendejo se movía a un bombón, ¡mirá a esas tetas!, esta debe ser más puta que las gallinas". Igualmente el barra acató las ordenes que le había dicho Juán y mientras Paula seguía gritando, el barra le dijó que le quería decir algo. "Por favor, llamen a Juán, quiero estar con él, lo amo, les doy el télefono, por favor" gritaba ella. El barra y su ayudante ni prestaron atención. Seguramente ni se acordaban el nombre de Juán con la droga que tenían encima. Como el barra no sabía leer, le pidió a su mano derecha que lea la carta. "Mira nena, ahora te vas a callar, y voy a leer algo, escuchalo, ahí puede estar tu salvación". Paula dejó de gritar por un instante. Y el tipo comenzó a leer "Pau, te vas a morir. Vos mataste mi alma, mi vida, me destruiste, me dejaste tirado como un perro, te cagaste en mí, terminaste siendo una putita cualquiera que te garchabas al primero que se te cruzaba para darme celos a mí. Yo me desviví por vos, y no merecía eso que hiciste. Te odio. Te amo. Te aborresco. Te necesito. Sos una mierda. Sos hermosa. Sos vos. Te amo. Juan ". Ni bien terminó de decir "Juán", el barra sacó el arma, y mientras Paula gritaba "Juán te amo, te amo, no, no, no", le disparó directo al corazón. Juán quería que la última palabra que escuche Paula sea su nombre. Luego, el barra la remató en la cabeza. Limpiaron el lugar y la dejaron tirada en un baldío de Caballito. Lo llamaron a Juán y le dijeron "listo nene, el trabajo esta hecho". Juán cortó el teléfono de inmediato. Se le escapó una lagrima. Paula dejaba de existir. Lo que no se dio cuenta Juán, es que sólo dejaba de exisitir físicamente. El alma de ella iba a vivir en él. Por más que no estaba su cuerpo, estaba su recuerdo. El recuerdo no se podía matar. Porque amores que matan, nunca mueren.

viernes, 29 de octubre de 2010

LLUEVE SOBRE MOJADO

Hay gente que nace novelera y hace de su vida una novela de las tres de la tarde. Busca una villana, una heroina, un noble que pelea contra los ricos y al multimillonario sin escrupulos. Me considero un novelero, pero de esas clásicas. No las méxicanas, algo más light. Lo que nunca pasa por alto es el sufrimiento y el dolor. Me ato de algo mínimo y creo un conflicto mucho más grande del que finalmente ocurré. No buscó a la mala de la historia. No existe una mala. Uno creo que la hay, pero no. En realidad hay una persona que no sufre como uno, y punto. No hay que buscarle la quinta pata al gato. Tengo una forma de ser bastante pasional para enfrentar la vida. En muchos casos, esta buenísimo. En otros, me termino exponiendo más de la cuenta. De hecho, el blog a veces expone mis miserias más profundas. Le doy un toque de ficción, para que el relato sea más atrapante. Pero la persona en sí, de carne y hueso, sufré, y vaya si sufre. A mí hay algo que no me gusta que me falten, y eso es el respeto. Siempre fui respetuso de todos, desde mis amigos hasta profesores o cualquier persona que se me cruce en el medio. Nunca fui de esas personas que hablan por atrás sobre el otro. Mucho menos, de gente que realmente apreció y que me hizo crecer en mi vida. Por eso, cuando me tocan esa parte, estalló. No sólo estallo ni se me cruzan los cables, me angustio. El sólo hecho de que alguién me diga algo que no es verdad, me angustia. Soy así, amante del llanto fácil, ponele. No confronto, doy fácil la razón y soy débil ante alguna persona que me genera un amor especial. Por suerte, me estoy curtiendo, cambiando ese gran defecto, estoy empezando a no callarme cuando tengo razón y hacerme valer un poco más cada día. Si soy peleador con mis amigos, también puedo serlo con otras personas. Es algo que de a poquito me estoy metiendo en la cabeza.

Hace unos meses me propusé relajarme y de repente, emepezaron a llegar buenas energías con esa postura. No la pude mantener, porque todos tenemos mambos en la vida lamentablemente. El tema del mambo es especial, nos da vulnerabilidad y nos debilita. Cualquier cosa que nos dicen ante ese estado, la vemos como algo trágico. No es tan así, es parte de la postura que tomamos y nada más. Elegimos estar así porque es la posición más cómoda. No para escribir simplemente, para la vida en general. Quiero empezar a creer en que los tiempos buenos llegarán, en que todo lo que uno sufre por alguién en algún momento se invierte a una alegría sostenible, y en lo que uno cosecha crece cuando menos lo pensamos. Si sigo esta línea de pensamiento seguramente los mambos van a pasar a un segundo plano. Que es verdad que si estamos mambiados, y tenemos a alguién que nos haga sentir bien, capaz se reduce el mambo. Pero no quita, que desaparezca. Desaparece si uno se mentaliza en que tiene que ser así. No importa el papel que juega la soledad, o el sentirse que no esta en compañía de ese ser especial. Esta tarde de lluvia me pone meloso, melanco y con ganas de taparme y verme una buena cantidad de películas con más de un chocolate, y en alguna grata compañía. Todos nos ponemos así en días feos como este. Nos ponemos nostalgicos y romanticos. Nos dan ganas de ver alguna de esas películas cursis. Y como dice Julie Delpy en una buena película para el día de hoy, Antes del Atardecer: "los recuerdos son maravillosos, sino tienes que afrontar el pasado". La lluvia y los recuerdos van de la mano, y ahí está el problema del día. Y de otros tantos también.

miércoles, 27 de octubre de 2010

BANDERAS EN TU CORAZÓN

Tenía pensado subir al blog un sueño que habia tenido en la noche de ayer. Cuando me levanté a la mañana con la noticia de la muerte de Kirchner, cambié mi idea inmediatamente. No sé por qué, no me sorprendí, capaz sabía que podia darse este descenlace. No quise escribir nada y me tomé un tiempo para reflexionar sobre esta fígura tan controvertida en los últimos años para toda América latina. Siempre dije que no soy un sabio de la política, pero me interesa y leo todo lo que puedo. Tengo que confesar que mi voto del 2011 ya lo tenía madurado hace tiempo e iba a ser para él. No tengo ningún problema en decirlo. No soy peronista. En realidad no soy de ningún partido ni milito en ninguna organización. Así y todo vi en este tipo algo que no había en mis 23 años: un tipo fiel a sus ideales. Podra gustarte, podras odiarlo, pero el tipo siembre mantuvo su postura clara. A mi me simpatizan los líderes fuertes. Desde el día que anuló la ley de obediencia debida y punto final y puso en la silla a todos los milicos se ganó mi más profundo respeto. Tuvo los huevos necesarios para condenar a esos hijos de mil puta y poner en práctica una verdadera política de derechos humanos. A la mañana escuchaba que los opositores le reconocían esa virtud. Me dio asco escucharlos. Esos mismos tipos se llenaron la boca hablando mierda de los derechos humanos y decían que él se agarraba de eso para seguir en el poder. Eso me genera rechazo, esa falsedad de que ahora que esta muerto es un "luchador de los derechos humanos". Y antes se llenaban la boca criticando esa faceta que tenía. Es parte del juego supongo. Pasa con todos los que se mueren. Quiero reconocer otra cosa que él hizo, más alla de agarrar el poder en un estado calamitoso para el país: generó un debate en la sociedad y abrió la cabeza de varios pibes que venían descreìdos en la política para que empiecen a militar. Porque eso es la democracia: poder intercambiar opiniones libremente. Lograr que miles de pibes puedan volver a confiar en alguien, no sólo en su partido sino en otras agrupaciones es algo que para mí hay que reconocerle. Podemos hablar del INDEC, de cierta gente que se mueve con él y demás errores políticos que como todo gobierno tuvo y tiene. Desde mi más humilde opinión, en mi poca vida política no había visto un tipo tan comprometido por los Derechos Humanos como él. No llegué a ver a Alfonsín, que también es un tipo al cual admiro y respeto. Creo que se ganó un lugar en la historia. No me parece que se haya muerto un movimiento, al contrario, creo que a partir de ahora nace un mito. Esto es sólo una despedida. Y todos sabemos que "las despedidas son esos dolores dulces".

martes, 26 de octubre de 2010

MILONGA DEL MARINERO Y EL CAPITÁN

No me imagino escribiendo en un estado de felicidad absoluta. No es que nunca haya tenido felicidad absoluta en mi vida, pero en los momentos que la tuve, lo que menos hacía era sentarme a escribir. Vengo escuchando que se puede cambiar y se puede escribir desde otra visión. De hecho, hace poco dije que Calamaro ahora está en una nueva faceta: le sobra amor y estabilidad en su vida. Así y todo, se la rebusca para hacer temas hermosos. Eso es talento, ahora que lo pienso. Entonces no hay que ser tan extramista en la postura del depresivo. Se puede escribir desde el lado de la felicidad, capaz serían cosas más aburridas. A todos nos gusta el morbo y la crueldad. Sufrir un poquito con lo que vemos y consumimos. Todo color de rosa no me suena. Todo color gris, sí. Como decimos con más de un amigo, nos acostumbramos a eso: a que nos rompan el corazón y cuando lo rompemos nosotros, no nos damos cuenta de la magnitud del daño que hacemos. Cuando los roles se invierten, salen todas nuestras miserias al aire. Canalizar escribiendo es disparar contra el olvido. Perdí la cuenta de los posts que subí, pero la mayoría los escribí para resisistirme a ciertas tentaciones. Hoy rompí cualquier barrera que venía poniendo. Tuve una fuerza extranatural, más fuerte que el impulso mismo, que me llevó a mandar uno de esos mensajes que uno no tiene que mandar. Que uno sabe que se está equivocando y lo hace igual. Aún sabiendo las consecuencias negativas que trae dicho mensaje. No esperaba una respuesta, que finalmente recibí. Esa respuesta no era más de lo mismo. Mi intención era que no la haya. Que se termine el juego, las tácticas y las estrategias. Veo que el juego sigue, en mi cabeza por lo menos. Aunque la otra persona también juega. La diferencia es que con una frialdad envidiable y restandole importancia al caso. En cambio, los soñadores nos enredamos en hipótesis inverificables. Es díficil terminar el juego. Que el arbitro diga "basta muchachos, se terminó". Estoy en tiempo de descuento hace rato. Es como un partido interminable, que no se suspende por más que la hinchada rompa el alambrado y generé violencia permanentemente. A veces pienso que nos gusta sufrir por algo, para no tener que sufrir por otra cosa. Es como una especie de tratado. Sigo sufriendo por esto, y no sufro por lo otro. No se acomula el sufrimiento. Pertenece a una sola cosa y listo. Es el recuerdo intrometido de un momento inigualable. Es pasar por la puerta de un bar, de un telo o de un boliche y que se te venga la fígura de ese alguien. Los meses pasan, la fígura sigue firme ahí, imposibilitada de ser borrada. A pesar de todo, sé que en algún momento la historia tendra punto final. Pensar que fue todo por ese cuerpo y esa promesa. Ya será simplemente "una rubia loca, que bailaba sola hasta el amanacer".

lunes, 25 de octubre de 2010

HASTA LUEGO

El título del post es en homenaje a uno de los mejores discos que escuché en mi vida (de Los Rodriguez). Hoy subí al auto y lo elegí como compañía en mi viaje a la facultad. Además me planteó el interrogante de qué es mejor, si Los Rodriguez con este discazo o Calamaro solista. Pasaban los temas y era uno mejor que otro. Sumado a que la letra de cada uno marcaba distintos estados de ánimos. Repasemos: me subo con Mi enfermedad, para entrar bien power, después van pasando: Buena suerte, Sin documentos, Me estas atrapando otra vez, A los ojos, y la lista es interminable.

Paradojicamente el nombre del título del disco fue lo que marcó el día desde temprano. Ante mi estado actual de desocupado, me levanté temprano para mandar CV y hacer todos los tramites legales para que la búsqueda no se haga más larga. Un ratito más tarde me picó el bichito de ordenar mi cajón desordenado. Creo que es momento de ordenar las cosas, ponerlas en su lugar. Ordenar el cajón significa ordenar un poco mi vida. Ver hacia donde apunto y ponerle fichas a mi vocación, que es la de periodista. Porque mal que mal, tengo el título que me otorga semejante reconocimiento y principalmente siento la profesión a flor de piel. A mi me gusta contar historias, me siento cómodo en ese papel y siento que ahí está mi futuro. Tengo el sueño desde chico de escribir en la Rolling Stone o que me tomen en la redacción de algun diario progre (si es que lo hay). Este momento de renovación de mi vida, viene con un libro bajo un brazo, que si no fuese por un par de personas, jamás lo iba a publicar.

Veía en mi cajón montones de entradas de recitales y mezclas raras: El Bordo, Las Pastillas del Abuelo, Calamaro, Los Piojos y hasta Maná. Entradas de cines y de teatro, que no se para que las colecciono, pero me di cuenta que está copado tener esos recuerdos. Todo esto, sumado a tarjetitas y menues de restaurantes, cartas de mi familia para diversos cumpleaños. Y demás cosas que no se pueden meter en ninguno de los rubros mencionados.

El moño que decoró este precioso momento fue el mail impreso que le mandé a alguin en Abril. Que patetico lo que le escribí. No puedo creer que haya caído tan bajo y decirle las cosas que le dije. Las palabras de aquel mail no voy a negar que eran fuertes y muy lindas. Pero no entiendo como pude mandarselo y no guardarmelo para mi. Archivarlo en la carpeta de borradores y que quede ahí. No es que me arrepienta de haberselo mandado, pero siento que no lo merecía ni ella ni yo. Como que estaba implícito lo que me pasaba. No hacía falta esas palabras cursis. Seguramente muchas minas valorían mucho un mail así de arriesgado y con tantas palabras de amor como aquel mail. Ella es diferente, y seguramente ni siquiera se lo guardo para subirse el autoestima cuando está para atras. Pensé mucho en la reciprocidad. En lo feo que es que uno este enamorado de una persona que no siente lo mismo que vos. Por aquellos tiempos, me desvivía por volver con ella. Sin embargo, no luché, no la perseguí ni la apabullé. Simplmente le escribí ese mail y posteriormente se lo dije personalmente. Se me viene a la mente esa tarde en Starbucks casi llorando, diciendole que era la mina que quería tener a mi lado y una sarta de cursiadas. Me da ternura y asco al mismo tiempo. Es una sensación demasiada extraña. Es no arrepentirse pero darse verguenza a si mismo. Me pongo en lugar de ella y digo "que patetico que es este flaco". Pero me pongo en mi lugar, y me parece que más patético es no largar las cosas, por más que suenen patéticas, duplico. Por eso, cuando me subí al auto y puse "hasta luego" me retumbo tanto la cabeza. Enterrar de a poco el pasado y empezar a vivir el presente. Es una tarea jodida, no hay dudas. El aire que se respira en esta época del año es distinto, y las vibras tienden a ser más positivas. El anteultimo tema de Hasta Luego es Cuando Te Has Ido. Hay una frase de esta canción que dice "valen más tres horas tuyas, que un segundo mío". Era lo que creía hace poco, ahora me doy cuenta que mi tiempo es muy valioso y que valen más un segundo mío que tres horas de ella.

domingo, 24 de octubre de 2010

NO SE PUEDE VIVIR SIN AMOR

Hace mucho tiempo que vengo sosteniendo que toda gran historia tiene al amor como eje principal. Recién llego del cine y sostengo una vez mi postura. Red Social fue la película elegida. Para los que no saben, trata de el creador de Facebook, Mark Zuckerberg. El tipo empezó con las locuras de las creaciones de estos medios de comunicación por un motivo: le corto la novia. Así de simple. Como a la mayoría de la gente (me incluyo), le agarró un resentimiento hacia ella: empezó a escribir en su blog intimidades de ella para hacerla quedar como una puta (cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia). Después del blog, vino la idea limada de crear Facebook y demás, que no me voy a poner a detallar. A lo que voy es que es terrible las cosas que hacemos cuando nos dejan. Algunos eligen escribir, otros prefieren luchar, otros quedarse de brazos cruzados y otros se van de joda. Me sentí identificado con el protagonista, claramente. No tengo la cabeza para crear algo tan groso, apenas puedo sentarme en mi notebook todos los días y subir un post a mi blog, que no creo que lo lean más de veinte personas (con toda la furia). Internamente pienso o tengo la luz de esperanza, que el día que saque mi libro me encantaría que lo lea esa persona que tanto me marcó. El libro no es ella, pero tiene cosas de ella. Es una necesidad de que algún dia se sienta dos horas y lo lea. Tiene la capacidad para hacerlo, no se si las ganas o la motivación. No voy a ser careta, sé que nunca va a volver a mí. Quiero solamente que le agarre un cosquilleo en la panza y diga "este chabon de verdad me quiso". Con eso estoy hecho. No pretendo más nada.

En la película el pibe se había hecho millonario de un día para el otro, y había hecho todo lo que hizo no por la guita (según mi entender), sino para que su ex novia vea hasta donde fue capaz de llegar. Que por más millonario y plata que tenga, le faltaba lo más importante: el amor. Yo no voy a ser millonario, ni siquiera a ganar guita ni hacerme conocido escribiendo un libro. No me interesa tampoco. Me interesa una sola cosa: que todos los que lean las historias se den cuenta que necesitamos el amor para vivir. Con que ella lo lea y se de cuenta de eso, voy a ser feliz. No estoy hablando de que vuelva conmigo, repito, sino que se de cuenta de algo que no sabe: la importancia del amor en la vida. Que no todo es garchar y garchar y garchar. Porque lo dije una y otra vez: " SI NO HAY AMOR QUE NO HAYA NADA ENTONCES".

HONESTIDAD BRUTAL

PARA ALGUIEN ESPECIAL:

La ciudad se queda sola y nadie me da bola. Es mentira, vos no me das bola. Tengo el honor de que otras mujeres si me den bola. Me trasnformé en el remedio sin receta, y tu amor mi enfermedad. No me quise entregar al vino tan fácil, el mundo me hizo así, no puedo cambiar. Mi intención era buscar en tu sonrisa toda mi vida. Mientras te espero, por ti me muero y no puedo seguir así. Cuando te conocí ya no salías con el primero que te había abandonado. Ahora no te importa nada y vos te trasfromaste en una dejadora. Tendría que seguir la misma dirección, la díficil, la que usa El Salmón. Él siempre tiene razón en sus palabras y en sus canciones hermosas. Me pongo a pensar que nunca conectamos con tanta comida china. Lo nuestro era más sexo y menos comida. Nos dabamos algún lujito, conectabamos con otro estilo de comida. No estaba en los planes de ninguno de los dos. Que vos te hayas enganchado, y que yo me haya desvivido por tu amor. Siento que tengo que decirte "hasta luego nuevo amor", no puedo. Ya son varias las veces que estoy contra el paredón. Ni hablar de las noches que te espare bajo la lluvia, mil horas, en la puerta de tu casa. Cuando llegaste, me dijiste "loco, estás mojado, ya no te quiero". Era una excusa que buscabas, porque a vos te intrigaba el cohete en el pantalón. Vos estabas tan fría, como la nieve a tu alrededor, como siempre digamos. Igual pienso que me gusta cuando estas, me gusta si te vas, no sé de que manera me gusta más. All you need is pop, sos la excepción. Vos sos On The Rock puro. Te sale el rock. Eso no me permite despegarme de vos, todo lo que trasmitís cuando rockeas. Sos tan vos, y yo tan yo. No podes decirme que te debo una canción de amor. Yo me sigo mordiendo noche y día, las uñas del rencor. Así y todo, me desespero de esperarte. Lo peor de todo, es que no salgo a buscarte porque se que corro el riesgo de encontrarte. Fijate donde fuiste el viernes a la noche vos, y porque no fui yo (era un riesgo-certeza de encuentro). Tengo momentos que te seguiría por todas partes, y volvería a la ciudad (de Rosario), si me das otra oportunidad, de volver a empezar, mejor que antes. Es que quiero darte cada uno de mis instantes. El problema es que todos se van, y vos también. Vivis viajando y tu cabeza parece que no puede salir de ese mambo. La realidad es que me envenenaste, y que te doy todo lo que quieras si me sacás el veneno de una puta vez. No podés entender lo que me pasa a mi esta noche, vos no vas a volver, la pena me empieza a crecer. Ya es constante que la moneda caiga por el lado de la soledad (y el dolor). Estoy harto que me digas "todo lo que termina, termina mal". No quiero que me lastimes más con tus crimenes perfectos. Vos sos conciente que los hacés, es a propósito (creo suponer). Me clavas tus puñales, tan profundo, por la espalda. Igualmente las raíces del amor, donde estaban, quedarán. No se van a mover. Aunque entre no me olvides, me deje nuestros abriles olvidados. Ese mes no tuvimos contacto alguno. Amagaste con que querías aparecer, era para tenerme ahí y que yo caiga a tus pies. Lo lograste, una vez más. Me estas atrapando otra vez. El conflicto es que sos un angel maldito, la dama mas cruél, un arma de doble filo, contigo solo puedo perder. Aunque alguién me advirtió nunca dije que no, y ahora tengo que esconder las heridas. Ese pulso que jugue, porque quise lo perdí, nunca me podré alejar de ti(parecería ser). Contemos: te llevaste la flor, me dejaste el florero, te llevaste la ceniza y me dejaste el cenicero, te llevaste el vestido y me dejaste el amor (eso es lo más doloroso). Llamativamente te rendiste en febrero, lo venías madurando en enero, que ya te habías curtido a más de un flaco. En febrero estallaste, te ganó el impulso y tus ganas de joder. Las no ganas al compromiso tan sano que veníamos teniendo. Seamos sinceros, es una costumbre argentina, el no al compromiso. Mejor pasemos a otro tema, no quiero hablar de eso. Palabras más, palabras menos, siempre tenes algo para salir ilesa de todas las situaciones. Palabras que se lleva el viento. No soy tan extremista, hay días sospechosamente light. Son pocos, sé dentro mío que después termino pidiendo un deseo siempre que pasa un tren. Que ese deseo tiene que ver con vos. No son asuntos pendientes, vos lo sabés. Mi frontalidad es moneda corriente en mis charlas con vos, no sos una mujer ausente, claramente. Sé que si te vas, podes volver, el dia menos pensado, para darme tu consuelo. Soy un poeta mal hablado, que se le va ser. En la frente me escribí tu nombre por primera vez, el día que volvimos del mini viaje. Ahí todo cambió. Te imaginé, meses después (en Julio), quemando el pasaporte con rabia en la fuente de la Plaza Real. Sos un recuerdo, tendría que empezar otra vez de cero. Es que cada corazón merece una oportunidad. Por un segundo de tu cuerpo doy el mundo. No por tus tetas. Por tu cuerpo, que quede claro. Si o sí, quiero vivir dos veces para poder olvidarte. Tu amor es mi enfermedad, soy un envase vacío. Vivir es jugar, y yo quiero seguir jugando. Voy a vivir para repetir otra vez ese momento. Cuando estabas en mi cama, abrazandome y diciendome te quiero igual. Es ahí cuando me miento a mi mismo y creo que hay un mundo de tentaciones. Es una falacia, vos no querés estar conmigo. No vas a cambiar tu postura, por eso que he decidido:nunca olvidar, nunca olvidar.

viernes, 22 de octubre de 2010

DONDE MANDA MARINERO

Estaba tirado en la cama del cuarto de ella estudiando Derecho Tributario. No había ganas, yo no tenía animos en realidad. Tenía quilombos en mi casa, y me quería escapar. Ella me brindo su hogar como refugio, pero a su manera. Mientras yo luchaba con los impuestos que siempre me costaron, ella estaba muy tranquila traduciendo textos. Una hora y pico pasaron, y no nos dirijimos la palabra. Me lo había advertido: " acá se estudia ". Muy dictatorial el asunto. Era su estilo. Tenía cosas de Videla, pero sin bigotes ahora que lo pienso. No era facha, era dictadora. No estoy hablando ideologicamente, sino en su forma de ser. Su ideología nunca la conocí, pero creo que estaba más cerca de la izquierda que de la derecha (paradojicamente). Por eso, como sus ordenes siempre eran acatadas por mí, y no podíamos ni hacer un break ni para garchar ni para tomar una cindor, me quede dormido con el libro arriba mío en la cama cómoda de ella. Me levanté dos horas después y me dijo "sos un vaguito, te quedaste dormido estudiando". Le sonríe, entre el sueño que me había ganado y la debilidad que tenía por ella, no tenía opción. Pero, ¡la puta madre que te pario!!!, no soy un vaguito. ¡Estaba mal estupida! ¿Que querías que haga? Lo que pretendía no era mucho. Más allá de prestarme tu casa que era lo lógico por la relación que nos unía. Quería que me des una muestra de cariño un poco mas efusiva. No entendías que no me había dormído por vago, sino por tu falta de afecto. Eras mi otra mitad y no me lo demostrabas en el momento que más lo necesitaba.

Ahora, una primavera después de todo esto, me empiezo a dar cuenta que mi corazón roto de a poco se va sanando. Que todo lo que termina, termina mal. Que el cierre que tuvimos fue increible, pero contradictorio y con muestras de que está todo mal. Claramente, tu teoría se vuelve a cumplir. Eso sí, tu frialdad, me parece que la voy a curar con lo que a mi más me gusta: un dulce de leche (y no en pote, sino en frasco de mujer).

jueves, 21 de octubre de 2010

FLACA

Puedo presumir de poco, porque todo lo que toco se rompe sería un buen comienzo. Aunque estoy pensando que no es así. Hay cosas que toco y que generan atención. Como la que le genera a esa morocha, con un cuerpazo y carita preciosa. Diría que esta mina era mi estilo antes de julio del 2009. Como que entraba bien en el status de mujer para entablar algun vínculo mucho más amplio que el sexual. Tiene los requisitos exactos. Me podrían decir que le faltan tetas, pero estoy empezandome a dar cuenta que las tetas son secundarias. Ayer un amigo me decía "a esa mina le sacas las tetas y se muere virgen" (por otra mina, que no viene al caso). Cuanta razón que tiene. Me imaginé a este par de tetas, sin tetas y dije "no, dejaría de ser ella". Son esas conjeturas que los hombres hacemos del sexo femenino.

Volviendo al tema en cuestión, la morocha encasillaba tal cual en mis preferencias femeninas de toda mi vida. No dandome cuenta de que desde que me volví un ferviente admirador de las delanteras deje de lado ese aspecto de la mujer que tanto me gusta: el de la mina compacta y no desproporcionada. Ella es así, no es desproporcionada, la dibujaron para que sea un cuadro de Picasso. Si hay una subasta, hago una buena oferta y me la intentaría quedar. Aunque, nunca se remataría semejante belleza. Al contrario, debe ser de esas por las cuales tenes que pelear a morir por un sí. Capaz hasta tiene dueño. No la conocí en la calle, se puede decir que por la vocación. Es la mujer que todos traeríamos a nuestras casas. Hasta ocuparía mi cama (lugar preciado). Se la dejaría directamente: "tomá, acostate, es toda tuya, hace lo que quieras". Le dejaría apagar la televisión para dormir sin discutir. Le dejaría mi lado y la llenaría de chocolates en cada encuentro. Muchos creen que hablo de la protagonista de varios post. Aviso que estan equivocados. Esta chica es un misterio que hasta yo tendría que descubrir. Pagaría por compartir una cerveza. La veo demasiado fina, diría un Baileys, o en su caso un buen vino. Los misterios y las incertidumbres femeninas me atrapan. Que bueno es hacer hipótesis absurdas de alguien que no tenes ningún dato concreto. Dicen que hay un mundo de tentaciones. Y siempre que haya tentaciones, ahí voy a estar.

miércoles, 20 de octubre de 2010

LA MITAD DEL AMOR

Podría escribir sobre un montón de cosas fuertes que me pasaron en el día. Podría ser el post más largo desde que tengo mi blog. Podría. No lo voy hacer. Aprendí a no ventilar cosas realmente importantes (solo soy exhibidor de mis desgracias o triunfos en cuestiones del corazón). Voy a ser sincero, puedo subir cosas relacionadas a la mina que me encanta, a alguna mina que estuve, a alguna noche de sexo descontrolada o cosas de la vida cotidiana que pueden ocupar un lugar importante en mi vida pero no dejan de ser cosas pasajeras. No digo que el sufrimiento por una mina es algo light, todo lo contrario, es horrible y no recomendable. Pero no es lo mismo sufrir por una mina que por otras cosas, menos cursis. Que te deje una mina no es el fin del mundo. Siempre hay revancha. Esta noche estoy frágil y no es por una mina. Brindemos por eso. Brindemos porque sea el comienzo de una nueva étapa en mi vida. Brindemos porque aprendí a que no todo en mi vida es ella. A que puedo estar mal, sin que ella tenga que ver. Hay cosas mil veces más relevantes.

A pesar de todo, me empiezo a contradecir, me lo permito. Hoy tuve mi recuerdo del día y me puse a pensar en lo que estaba haciendo exactamente hace un año. No voy a negar que se me piantó un lagrimón. Eran buenos tiempos. Que bien que estaba ahora que lo pienso. Tenía a mi chica, me estaba por recibir y veía las cosas color de rosas. Estaba en la faceta pelotuda de ver todo lindo. Hasta lo gris incluso. Eso lo genera el amor, o el estar empezandote a enamorar. El pensar que hace una primavera, en este instante ella estaba apagandome la televisión porque teníamos que irnos a dormir. Dandome el abrazo final, el que funcionaba como alplax para quedarme dormido. El saber que mi cama no estaba dividida en dos, sino que eramos uno. Soy repetitivo, y soy conciente de eso. Es que a veces, el solo hecho de escribir funciona como terapia, es una sesión para mí. Me desahogo, me sacó toda la mierda de encima y voy a intentar dormirme con menos nostalgia. Intentar, esa palabra no me gusta. Cuando ella dormía al lado mío no intentaba, directamente dormía. Así son las cosas, no vuelven al mismo lugar. Tengo que acostumbrarme a lo que fue una constante este año, dormir solo o en compañías que solo servían para ser un poco menos socio de la soledad. Para decir que duermo con alguien y nada más. La soledad se había alejado de mí, cuando la chica de un año atrás dormía conmigo. Basta, sabemos que termino. Hoy, pero HOY, necesito de aquella chica. A veces exagero, pero te juro que hoy no. Estoy a contramano de la resaca del carnaval. Me falta la mitad del amor, me faltas VOS.

martes, 19 de octubre de 2010

LAS OPORTUNIDADES

Ella venía caminando por Pueyrredon yendo para el lado de Cordoba. Yo venía yendo para el lado de Santa Fé, escuchando algún tema de Calamaro (es la semana de El Salmón claramente). Nos cruzamos con una mirada y nos regalamos una sonrisa. Fue un segundo, un instante, un flash. No conocía ni yo a ella, ni ella a mí. No sé cómo se llamaba, ni donde vivía. En realidad, no sabía nada de esta mina, ningun dato concreto. Al toque me puse a pensar que esa mina podría haber sido la mamá de mis hijos, una novia pasajera o una fija de los sábados a las cinco de la mañana. La certeza no lo tengo. Pero el tema de cruzar miradas en la calle o en trasporte público es algo recurrente en mi vida y que se mantiene con el paso de los años. Soy medio cagón y no sé que hacer ante esas situaciones. Esos momentos que vos sabés que la mina te esta mirando y vos la estás mirando a ella, pero no sabés con que inocente excusa hablarle. No es por no saber chamuyar me parece, pasa más porque son situaciones complicadas y que uno no sabe manejarlas. No estás en un boliche, en un bar o en alguna fiesta, que presta más para un acercamiento. Los lugares públicos son generadores de falsas ilusiones. No digo que es tajante mi teoría. Pero cada vez más me junto con gente que vivió una situación en la vía pública, sea hombre o mujer, y no saben como enfrentarla, quieren empezar una charla pero como que no da. A veces imagino que estarìa copado que haya una especie de aparatito que te diga "acercatelé a tal persona con tal tema como excusa". Perdería mucho la magia de que uno tiene que lidiar con la derrota y la victoria. Que depende de uno romper la incertidumbre que nos trae la otra persona. Igualmente no deja de ser algo que generaría más parejas, o más sexo entre todos los habitantes de esta bendita ciudad, y de otras también. Creo que no queda otra que la de acercarse, perder los miedos y jugarsela. Si te fichas con una mina o con un flaco, usa alguna táctica inteligente para intentar descubrir que hay detrás de esos ojos que te llamaron la atención, o de esa mirada que te atrapó por completo o de esas piernas que te dejaron onmubilado. El NO ya lo tenemos. Capaz con alguna buena maniobra se transforma en SÍ y tenemos una noche apasionada, o conocemos al amor de nuestras vidas. Las mejores historias tienen estos tintes. El de los bondis, el de los subtes, el de la calle, el de una plaza. Lugares no tan relacionados con lo nocturno, sino con el día. Con el verde, con el ruido, el caos y el transito. Siempre está uno, con el ipod, escuchando algún tema o un disco que nos hace cantar y que la gente nos mire como locos. No nos importa, y seguimos en nuestro mundo. Levantamos la cabeza solamente si vemos a alguién que nos llama la atención. No hablo de un par de tetas ni un buen culo, en los casos de los hombres. También hay que mirar el misterio de una cara y de esas facetas que tiene una mujer, que va más allá de su físico. No dudamos que todos los hombres caemos en esas atracciones fìsicas. Algunos vemos otras cosas, además de las mencionadas. Hay que jugarsela más. Creer en uno. Buscar nuestra propia película. Darle otra veulta de tuerca a la vida. Es solo una cuestión de actitud. De creersela. Prestemos atención a las mínimos detalles. Ahí está la clave del éxito. Existen los destinos. Es sólo cuestión de darle una mano y ayudarlo a que nos cruce con la persona indicada.

" El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que jugamos " William Shakespeare

lunes, 18 de octubre de 2010

DULCE CONDENA

Si te tengo que llorar un año, lo voy a hacer. Si te tengo que esperar, también lo voy a hacer. Si tengo que subir un post cada vez que tenga ganas de llamarte también lo voy a hacer. ¿ Cuántas cosas querés que haga por vos ? Las que sean necesarias las voy a hacer y no me voy a arrepentir. Te extraño. Te pienso. Te necesito. Te siento. No soy poeta, no puedo rimar o hacer poesías filosóficas. Te quiero a mi manera, de frente, sin vueltas, jugandomela. Todavía tengo la esperanza que algún día sientas lo mismo. Que vuelvas. Que una lluviecita te haga recordar cuando nos metíamos en la cama y nos quedabamos durmiendo sin importarnos qué hora era ni qué teníamos que irnos a nuestras obligaciones cotidianas. No te imaginás lo bien que me hacías. Cuando yo estaba triste, te tenía a vos, tenía tus abrazos, tus besos, tus todo. Es verdad, no eras la mina más demostrativa del mundo conmigo porque no lo sentías. A mi me alcanzaba. Me alcanzaba que estés. Que te pueda llamar y vos te ofrescas a escucharme. A bancarme. A soportarme. A consolarme. A mostrarme que estabas. En estos días me está faltando ese algo tuyo. Pensé que empezabas a ser un recuerdo. Lentamente ese recuerdo se fue transformando nuevamente en necesidad. Esa necesidad de que llegue el viernes y no tener que preocuparme por organizar algo o buscarme alguna mina para salir. Sabía que te tenía a vos. Con eso era feliz. Con eso era el tipo más feliz del mundo. No puedo interpretar tus causas para que no la sigamos viviendo como la vivíamos. Las entiendo. No las puedo interpretar. Ni meses en terapia. Ni meses con mis amigos explicandomelo me lo pueden hacer entender. Será una obsesión o un amor puro. No tengo la respuesta. A mi nunca me importo ni me va a importar que me digan lo que me dicen de vos. Tendría que pensar más en mí y menos en vos. Pero no te puedo sacar de mi cama. Es como que te pegaste en mi colchón, dejaste la huella ahí y no te puedo borrar. Ni el eterno resplandor de una mente sin recuerdos ni el botón de click creo que me ayudarían. La ayuda es que vengás acá ahora, mientras escribo, que me acaricies, que me pidas que apague la tele, que me abraces y quedarme dormido. Sos una droga. No puedo creer como con vos no necesitaba otra cosa para dormir. Eras un rivotril en su dosis más alta. Eras más que un buen sexo. Hoy no extraño garchar con vos. Hoy extraño la parte más sentimental tuya. Extraño Rosario. Extraño los días de puro amor. Extraño tus te quiero. Extraño tus olores. Extraño tu divismo. Cortar la semana, dormir con vos. El sólo hecho de estar acostada en mi cama. No pido más que eso. No tengo una forma de reconquistarte. Es una utopìa. Todo lo que te puedo ofrecer, vos lo sabes. La simpleza que yo te puedo dar es innegociable. Me encantaría que leas todo mi blog para que te des cuenta cuanto te quiero. Ni siquiera me compararía con lo que otra persona haría por vos. Lo que hago, no lo comparo. No me importa compararlo. No pasa por quién hace más por vos ni por quien te coge mejor. Me hablan de vos y me caigo de culo. Veo una foto y te veo cada día más hermosa. Es como que progresas en cuanto a lo que me haces sentir. Tendría que ir retrocediendo. Pero cada vez más caigo en vos. No en tus garras. En vos. No podría decir que tomaste mi vida por completo. Te llevaste una parte de mí. Mi alma. No me pertenece. Es tuya. Como cada pensamiento mío es tuyo. No pasa por ir a ver Calamaro. No pasa por estar en ese momento con vos. Pasa por otro lado. Pasa por compartir. Por disfrutarte. Las contradicciones son permanentes y necesarias. Tuve días que eras historia. Después vienen los días que sos presente. Cuando sos presente, no puedo pisar el futuro y tengo que recapitular el pasado. Una oportunidad es lo que pido, a veces. Me lastimo mucho por vos. No me quiero. Dejo mi orgullo. Creo que no es el problema el orgullo. El problema es darte tanta importancia. No aceptar el no. Obligarme a recuperarte. Sentenciar un sí definitivo. No quiero vueltas. Quiero saber que estás. Me arde. No estoy disimulando. Estoy siendo de nuevo yo. Cuantas veces soy yo. Cuantas veces fui tan frontal con vos. Cuantas veces dejé todo por un beso tuyo. Algo mío ojala mantengas, en algún lugar escondido de tu corazón. Siento tu fragilidad en las tinieblas. Siento tu llanto oculto en esas noches. Sé que detras de tu dureza se esconde esa fragilidad. Esa cosa que no mostrás. Que yo se que la tenés. Que vos sabes, que yo se que lo sé. Ser socio de la soledad es algo frecuente. Ser socio de tu amor es algo que me desespera. En cada una de tus cosas quiero volver a estar. Cuando todo era confusión. Cuando dudaste en seguir conmigo. Cuando dejaste la joda atrás, porque sabías todo lo que te podía dar. Cuando el cuando dejo de ser cuando y se transformó en cómo. En cómo me haces sentir cada vez que nos volvemos a ver esporadicamente. En cómo me lastima saber que estas con otros pibes. No sabés cómo me lastima. No lo puedo madurar. No se por qué creo que todavía me perteneces. Pertenecer, de eso se trata el asunto. Me hacías pertenecer al grupo de los felices. Me transformaste en un dependiente de tu ser. Llegaste a que caiga a lo más bajo que pueda caer una persona. Me arrestré por tu amor. Entre no me olvides, me deje nuestros abriles olvidados. Eran tiempos dorados, de un pasado mejor. Si estaría con vos de nuevo en el Luna Park no te soltaría más. Te dejaría adentro de mi auto y te llevaría directo a mi casa. Sería una especie de secuestro pasional, pero sin forcejeos. Un secuestro de amor. La locura a la que me transportas no la negocio. Me vuelve más sensible. Me conmueven cosas que antes no me conmovían. Camino por la calle y miro las cosas con otros ojos. Cada lugar, cada rincón de la ciudad que recorrimos juntos, son el sabor del ya no ser. El dolor del vacío. De que nunca vamos a volver. Fijate a que nivel llego mi adicción. Si bien no se como volver a tenerte, tengo una última ficha. La tengo que cuidar. Es oro. Es lo último y lo único que me quedan para invertir la situación. Si con esa ficha no logro mi objetivo, recién ahí vas a empezar a ser un fantasma. De hecho, sos un fantasma, pero que esta dando vueltas en mi cuarto. Que toca mis paredes, que desordena mi ropa, y a vecés tira una remera que te olvidaste acá, como para mostrar que estás presente. No sé para que lo hace tu fantasmita, yo se que estás. No hace más que desordenarme mi placard. Puedo escribir todos los renglones del Word, puedo ocupar todos los espacios posibles en imágenes tuyas. No te cambio por nada. Sos lo mejor que tengo, aunque no te tengo. Sos tan vos. Pasemos a otro tema. Pero no puedo. No se puede vivir sin amor. No se puede vivir sin tu amor. Nos volveremos a ver. No creí que iba a llegar a decir esto. Me estás atrapando otra vez.

SOY TUYO

La ultima vez que había sacado entradas para ir a Calamaro, me había equivocado en elegir la compañía. En ese momento estaba ciego, no veía ni reaccionaba que todo tiene un final. Sigo sosteniendo que para mi, no hay principio ni final. Hay momentos. Eso que paso, fue eso, un momento de impulso en su máximo esplendor. Eso no significa que este arrepentido. Jamás me voy arrepentir de todo lo que hice por esa persona. Estoy bastante vulnerable y seguramente todo lo que escriba tenga fuertes dosis de cursiada. Es lo que hay. No me pidan sexo, drogas y rock and roll.

Hoy no era el día indicado para sacar las entradas para ir de nuevo a ver al cantante. Aunque no vaya con ella, un poco de nostalgia tengo. Sé que si ella me lo pediría o me lo propondría, iría de nuevo en su compañía. Sería un error para algunos, sería un placer para mí. Escuchar al Salmón en el bondi de ida a la facultad me hizo darme cuenta lo que muchas veces dije: tiene la palabra exacta para el momento exacto. Es verdad que hay cantantes que los relacionas inmediatamente con una persona, porque justo marcaron una etapa de tu vida o una relación. Calamaro es ella. Es todo lo que termina, termina mal. Es me estás atrapando otra vez. Es te rendiste en febrero. Es no me clavés tus puñales tan profundo. Es entre no me olvides, me deje nuestros abriles olvidados. Es por mirarte. Es buena suerte y hasta luego.

No me paso con otra mina. Siempre digo que Los Redondos y Los piojos, pueden pasar los años y sus canciones van a ser dedicadas a distintas mujeres. Con Andrés no, sus canciones siempre me van a llevar al mismo lugar. Pienso que me tendría que pasar como le paso a él. Ahora le canta al amor desde la perspectiva del enamorado, de tener a la mina que quiere al lado. Es raro, porque el siempre habla de mujeres ausentes, perdidas y esos amores utópicos. Sin embargo, encontró la pasión de escribirle al amor desde otra visión. Ojalá me pase eso alguna vez. De no escribir mas como el perdedor, y escribir como el ganador. Aunque me costaría. No, no ganar, claro. Si no escribir en ganador. Ahora estoy escribiendo en perdedor, en el rol del necesitdo. Nunca vas a leer esto, pero si llegas a leerlo, creo que una vez más me ganaste el partido. Si pudiera mataría por cinco minutos más, por cinco minutos del recital con vos, por cinco minutos tuyos al fin y al cabo. Y por un segundo de tu cuerpo doy el mundo.

Solo se que no se nada de tu vida.

domingo, 17 de octubre de 2010

UNOS POCOS PELIGROS SENSATOS (EL REGRESO DE LA ODIADA)

Hace mucho tiempo Jenny me dijo "¿tenés algo con San Telmo, no?". Hoy puedo responderle "sí, tengo como una conexión especial". No sé si es lo pintoresco de sus casas, de sus bares o de sus calles. Esa mezcla de una Buenos Aires antigua y una Madrid inigualable. En San Telmo me liberé. Estar borracho, en un boliche de mala muerte de ese barrio, no es recomendable para realizar actos que quedaron en el pasado. No tenía que haber hecho lo que hice, pero lo hice igual. Ahora, relajado en mi casa y después de todo lo que paso, me siento pleno. Fue lindo compartir de nuevo con vos, esos polvos sagrados. Bajaste de tu gira, para tirarte conmigo en una cama y con eso yo soy feliz de acá a enero (mínimo). Extrañaba tocarte las tetas. ¿Qué loco no? Lo que más extrañaba de vos, eran tus tetas. Podría decir tus caricias suaves, tus hermosos besos o tus abrazos mezcla de amor y compromiso. Pero no, tus tetas. Cuando te tuve desnuda, me di cuenta que sos un par de tetas hermosas, o mejor dicho, amo tus tetas. Podrás tener atributos mil veces mejores, pero cargas con el peso de tu delantera. Eso me parece que no lo vas a modificar, salvo que te las achiques. Pero dejarìas de ser vos. No estaría mal dejar de ser vos. Juguemos a eso, a que no sos vos. Te sacamos las tetas, te quedas con unos pechos chiquititos, te dejamos tu pelo rubio y te dejamos tu cola, que no la mostras tanto, o no la insinuas, y que solo la apreciamos los que te vimos (o te vemos) desnuda. ¿Que serías sin tus tetas? ¿Cambiarías tu personalidad? ¿Serías menos diva? ¿Tendrías menos poder sobre los hombres?. Todo puede ser, yo sé que terminar la noche (en todo sentido) sobre tus pechos es algo que no cambio por nada del mundo. No puedo creer que aceptaste mi propuesta, me vas a decir que estabas borracha como yo, bailando en un boliche careta de Punta Carrasco y que no carburabas. Igualmente, es todo mentira, dentro de tu inconciente querías hacerlo. No tenías los ovarios suficientes para tomar la inciativa, necesitabas que yo tenga un ataque de vulnerabilidad y te mandé un msj a las 4:30 de la mañana para que te acuestes conmigo. En verdad, no tendría que sorprenderme toda esta situación. Es un buen resumen de lo que fuimos, lo que somos y lo que seremos. Unos cualquieras, que con tal de terminar tirados en una cama y tener algún que otro orgasmo, somos capaces de perder nuestro orgullo. Vos a tu forma. Y yo a la mía. Vos sabiendo de que yo voy a caer, y yo sabiendo de que voy a caer. Vos esperando ese msj, y yo comiendome los dedos para no mandartelo. Vos tan vos, y yo tan yo. En ciertos momentos tengo la sensaciòn que te encantó lo que hice, que en parte es verdad, sino no me hubieras dicho que sí tan rápido. Lo que no entiendo es que te anda pasando, si te están garchando mal o si es verdad lo que me dijiste recién: "vos me coges, como yo quiero que me cojas". No te voy a caretear, me alegraste la vida. ¿Sabés que lindo es saber que yo te cojo como nadie te coje ?.

Tengo una paz interna de que por lo menos tanto sufrimiento valiò la pena. Te garche como pocos, no digo como ninguno. No quiero ser agrandado, aunque me viene bien levantar un poco la moral con tus dichos. Me los merezco, por todo lo que subí tu ego todo este último año y pico. Que sos la más linda, la más dulce, la más copada, la más loquita. En fin, vos caíste. Hiciste lo que nunca tenías pensado hacer, perder tu partido. Sos una jugadora tremenda. Que hayas salido derrotada, para mi es gratificante. Significa que vos no sos mi debilidad, sino que también yo soy tu debilidad. Que es verdad que no paraste de curtirte pibes todo este año, y tuviste que volver a mí para tener cuatro sastifacciones en una noche. Me río de todo lo que paso. Siempre me encantó que estemos los dos borrachos confesandonos cosas en una cama. Lo peor de todo y lo que también sabés, es que yo escribo todo, pero todo, y no podía volver a mi casa sin explicar como pasó todo esto. Admitiste que lees mi blog y que te encanta lo que te escribo. Era hora. Cuando leas esto, te va pasar lo siguiente: me vas a odiar, me vas a querer, vas a putiarme, vas a decirme que escribo bien, que estoy loco, y al final vas a decir "tiene razón en todo". Lo único es que no me vas a llamar ni hablar. Vas a esperar otro sábado, capaz dentro de cuatro meses y que yo te mande un msj como el de hoy para que vayamos a curtir a algun telito de por ahí.

Puedo llegarle a pifiar y que estés con otro tipo, como yo les digo a tus chongos: "unos falseadores de ilusiones". Vos creés que ellos te van a dar a vos, eso que tanto buscás. Seguramente alguno te puede hacer llegar a tu momento culmine. Porque veo que te concentrás demasiado en eso. Te cambia la cara, es como que te encerrás en tu mundo y decis "hoy es mi noche". Igual ¡ojo!, capaz lo haces conmigo, porque se el punto exacto donde explotás. Sé perfectamente que si vas abajo te volves multiorgásmica. Que si vas arriba no acabas. Y que con un poco de jugueteo podes llegar a explotar. Si te conoceré!!!. Me cortaste porque pensaste que con otros flacos te iba a pasar lo mismo, me cortaste porque te hiciste la cancherita de que podías sin mí, y al final volviste (a tu manera) a necesitar de mi. No, de mi no. A necesitar de nuestro sexo. No soy tan careta de decir de mi sexo, porque el sexo se hace de a dos, y sin vos, yo no podría hacerlo. Es más, creo que con vos me salé así. Si le preguntás a todas las minas que me moví en mi vida, no todas habran sentido lo que vos sentís. No sé que encontraste en mí, bah si lo sé, y no lo voy a decir en público. Estaríamos rompiendo códigos, y además rompiendo incertidumbres. ¿Qué te creés que vos sola sos la que tiene el beneficio? Vos vas a desaparecer por varios meses, y yo tengo que seguir. Si digo el mito que se rumorea, pierdo la magia y si pierdo la magia, no garcho nunca más.

Estuvo bueno que despuès de haber garchado como hace tiempo no lo hacíaamos, terminemos cada uno en su casa. Si te hubieses quedado a dormir en casa, hubiese sido raro. ¿Imaginate mañana? Te levantás en mi cama y empieza todo de nuevo. El desayuno, el tener que bancar mis idas permanetes al baño, mis movimientos fastidiosos mientras vos roncás como una morsa o tener que cruzarte con el portero de nuevo. Te dejé en tu casa, tampoco me costó tanto, no vivimos lejos por suerte. Ese beso de despedida fue clave, me dijiste "ya está, fue un 10, gracias pibe, pero nos vemos cuando tenga ganas de volver a garchar con vos". No sé cuanto pasara, pero tengo la certeza de que va a volver a pasar. Será un mes, un año o diez. Pero lo mejor de nuestra piel, es que nunca, pero nunca, nos va a dejar huir.


PD: interpreten la situación. Se aceptan críticas. El debate esta abierto.

jueves, 14 de octubre de 2010

El Regreso Del Goleador

El goleador parecía que colgaba los botines. Había cambiado de equipo y no podía meter goles. Estaba en mala racha. En el equipo anterior tenía quien le de las asistencias. Él solo tenía que empujarla y salir a festejar a la tribuna. El cambio de equipo fue duro. Le costó adaptarse. Metió algún golcito en algún que otro partido, pero ante rivales de menor calibre. Él quería meterle goles a los equipos grandes. La hinchada lo putiaba, le decía que no podía estar en esa racha. Ponía huevo y no alcanzaba. Querían que meta más goles. Los goleadores nacieron para eso, para meter goles justamente. Son 9 de área y se dedican a eso, es su labor en la cancha. En este caso, el tipo tenía ganas o esperanzas de seguir jugando en su equipo anterior, pero ya no lo querían, se habían cansado de sus movimientos dentro y fuera del área. El equipo fue desagradecido con él, porque metía dos o tres goles por partido. La institución no le renovó el contrato. Fue a buscar otros nueves con más visiòn del arco. Por lo que tengo entendido, los encontró, pero no mete los golcitos que metía este goleador. El equipo que lo dejo ir, en los días de partido se acuerda de este famoso hombre. A veces, se agarra la cabeza por perder esa munición de goles garantizados por partido. De esas compras raras que hizo este equipo, ninguno funciona como nuestro heroe. El goleador nunca renegará de su pasado, de su anterior institución y de lo feliz que fue en ella. Admite (a duras penas) que volvería a ponerse esa camiseta y volver a ser el ídolo. No quiere venderse, ni que lo llamen a gritos para que vuelva. Escucha una oferta, pero tiene que ser jugosa y tentadora. Sino prefiere jugar en su nuevo equipo, donde esta cortando su racha negativa. Los primeros meses la metió. Ahora, de a poco, va regresando a ser ese que fue. El tipo que todos quieren en su equipo. El tipo que deja la vida en cada pelota, y cabecea hasta esas que nunca se llega a cabecear. El tipo que pone todo, y hace de un partido, una guerra.

Es así, las rachas se cortan en algún momento. El goleador esta volviendo a sus fuentes. De a poco se va encontrando con el arco, y esta dispuesto a batir records. La hinchada ya no lo putea como antes. Al contrario, ahora lo alientan y corean su nombre. Su anterior equipo está lamentando su partida. Intenta convencerce que estos falseadores de ilusiones que trajo como delanteros, son mejores que el goleador. Puras patrañas. Lo sabe perfectamente. Es díficil que el goleador vuelva a su primer amor, no desestima esa posibilidad por respeto y amor. Hoy en día, está díficil. Lo tendrían que tratar mejor, y valolarlo más. Todos saben que los goleadores son así, no la tocan, pero cuando la tocan, te la mandan a guardar.
Lastima que a vos no te la manda a guardar más. Y todos sabemos, que eso te afecta. Te lo perdiste. Seguramente no soportás más que estos tipos, te la tiren todos afuera.

miércoles, 13 de octubre de 2010

SEXO, DROGAS Y ROCK AND ROLL!

Me lo había anticipado antes de que salgamos la primera vez: " no garcho la primera vez que salgo, por más que me partas la cabeza, me la aguanto ". Era muy clara y mantuvo su postura toda la salida. Incluso, salimos del bar y chapamos en la calle, donde hubo un manoseo muy heavy (teniendo en cuenta que estabamos en plena Santa Fé). Así y todo, se la banco sin chistar. La acompañé a la parada del bondi a tomarse el 24. Vivía en Avellaneda. Mi estilo de mina era ella: petisa, tetas grandes, ojos verdes, cara angelical y una onda muy rara. Pelo corto, medio Celeste Cid.

Hoy me acordé de esta mina. Claro, un detalle más: tenía novio. Era una pirata y yo era su amante. Genial, cero preocupaciones, no tenía que perseguirla ni tenia que preguntarle cómo estaba. Puro sexo, y del bueno. Me atrevería a decir que en la cama era la mejor. La tenía demasiado clara, y regulaba los tiempos. Que mina loca!!! Regulaba los tiempos!!.
" No, ahora paremos un ratito, si querés te la chupo, pero no me pidas que garchemos, necesito 10 minutos de pausa ". Uff. Tenía un piercing en la lengua, y sabía usarlo a la perfección. Dos tatuajes, uno en el tobillo y otro arriba de la cola. Le gustaba Bersuit, y me contó que una vez subió al escenario en el tema "la petisita culona". Que Cordera le tocó las tetas y que la banda iba a su casa porque la madre era conocida del representante. En fin, era una mina con mucho rock and roll encima.

Me acuerdo que la primera vez que garchamos, le hice como una cena especial. Compré sushi y armé un caminito de chocolates desde la puerta del comedor de mi casa hasta mi habitación. Cuando llegó a casa no entendía nada la piba. Yo estaba en celo, maso menos. Y la mina quería comer, entrar un poco en clima. Así que accedí a su pedido. Comimos tranquilos, tomamos un vinito y después me obligó a poner un disco de Bersuit. Recién ahí entro en clima sexual el asunto. Entre "un pacto" y "mi caramelo" nos matabamos en el sillòn del comedor de mi casa. La mina se excitaba con Bersuit, como si le estaría dando una especie de inyección orgásmica. Dar detalles del sexo, me parece que no da. Sólo se que cuando terminamos de garchar, me pidió que hicieramos uno. Fuimos al balcón y volvimos a mi habitación. Tomamos otra botella de vino tinto y de nuevo arrancamos. Como dije antes, la mina regulaba. Me hacía frenar cada rato. Pero era tan buena en la cama, que te la bajaba ella cuano quería. Creo que lo hacía a proposito. En ese momento me dió vuelta. Creo que ahora sería todo más parejo. No me ganaría el partido tan fácil.

Estabamos re locos, y después del segundo polvo nos pusimos a ver "muerte en un funeral". Una película para ver en ese estado. No paramos de reírnos, y limamos cosas todo el tiempo. Nos miramos y vimos que era de día. A todo esto, la mina apagó el celular, le habìa dicho al novio que se iba a dormir temprano. Una jugadora increíble. La tenía atada. Me comentó que tenia una contraseña en el celular para que el novio no le pueda revisar los mensajes. No le creí, por eso, cuando se quedo dormida, fui al comedor a buscar su celular para corroborarlo. Me ganó de nuevo, era verdad. No se podía acceder a ninguna función sin su bendita clave.

Volviendo a la mañana de ese sábado, dormimos en mi cuarto. Podíamos haber dormido en el cuarto de mis viejos, que estaban de viaje. Pero nunca fuí de ese estilo. Amo mi cama, y prefiero ser limpito, no dejar huellas ni olores en otras sàbanas o colchones. Me sorprendió algo de la mina, le dije "¿te prestó una remera para dormir?", a lo que respondió: "no, me gusta dormir en bolas". Y así fue. Cumplió con su palabra. Durmió solamente con su tanga. Quiero aclarar, que la mayorìa de las minas que dormí, casi todas eran fanaticas de dormir en bombacha y remera. Pero bueno, fue la excepción....

Me levanté a eso de las tres de la tarde. Intenté levantarla, y la mina se negaba. Dormía como una morsa. Yo no tenía sueño. Y eso que había dormido seis o siete horas como mucho, después de una noche en la que hice de todo. Aproveché que la mina dormía y me tire en la pieza de mis viejos a ver Los Simpsoms. Llamé por telefóno a un amigo para contarle todos los detalles. Cuando vi que eran las cinco y media, la fui a levantar de nuevo. Esta vez aceptó. Se levantó rápido de mi cama y llamó al novio. La hermosa mentirosa le dijo que se sentía mal y que apagó el celular para poder dormir tranquila. No sé si el novio le creyó o no, pero no creo. Seguramente después lo iba a recompensar de otra forma.

No se podía ir sin el tan querido mañanero (que ya era tardero). Sin embargo, la mina se negó. Se tenía que ir del novio, directo de mi casa. Fue ahí, donde dijo un frase célebre, que nunca me voy a borrar de la cabeza: "si garchamos ahora, mi novio se va a dar cuenta que mi concha esta usada ". A partir que terminó de decir usada, creó que todo lo bueno que había sembrado la mina, se vinó a pique. Que yo lo diga, esta increíble. Pero que te lo diga una mina, y que encima recién te la cogés, suena asquerocito. Por eso, no intenté forjar nada más. Comimos el sushi que sobró de la noche. La mina se llevo sus respectivos chocolates, le di un pico y se fue a la casa del pibe. Nunca más la llamé.

Fue una noche cualquiera donde aprendí que "coger no es amor, es mucho mejor".

sábado, 9 de octubre de 2010

Rosario siempre estuvo cerca

No tenía pensado subir un post desde Rosario, incluso no tenía pensado escribir hasta que vuelva a Capital.

El día empezó temprano, a eso de las 6 de la mañana cuando nos subimos al auto y emprendimos viaje. Un viaje que fue corto, en el cual me puse la música al hombro, y que seguramente por eso, se hizo muy breve. Me pasé de rosca desde temprano, arrancar la gira a las 10:30 de la mañana no es muy saludable. Pero era necesario para combatir a los fantasmas del pasado. Tengo que admitir que dieron vuelta en mi cabeza en más de un momento. Me la banqué bien, y sin chistar. Estoy escribiendo en la misma computadora, que bueno, los que saben un poco la historia de Laura y Gabriel, saben a lo que me refiero. En próximos posts tocaré el tema más profundamente. Ahora, estoy en un momento de paz mental, de relajación, de no entender mucho las cosas que estoy escribiendo. Creo que por eso me la jugué a poner en práctica lo que me esta pasando. Porque es el estado "sin filtro". Los chicos duermen, y yo decidí salir sólo. Estoy en Rosario, no me podía privar de no salir una de las dos noches que tengo. Salí, fui a tomar una birra con una amiga de la facultad que casualmente está acá, y luego a terminar unos asuntos pendientes. Cuando volví el hostel, vi la computadora vacía, un silencio contagioso para un estado de escritura ideal y el saber que estoy en un lugar que fui feliz. Y que ahora también lo estoy. Con otra gente, con otra cabeza y venciendo a todos. Los detalles del viaje serán narrados más adelante, que por cierto, fueron muchos y muy divertidos (eso que queda un día y monedas). Hasta ahora es un contraste a mi ultima estadía en esta ciudad. Igualmente, sigo pensando que hay algo mágico acá. Será el amor, o capaz el culo que tienen las rosarinas, que son para hacer un monumento (y no a la bandera precisamente).

Una vez más, Rosario es Central. Y una vez más, se equivoco Sabina. Al lugar donde has sido feliz, sí deberías tratar de volver: para enterrar esos recuerdos que no merecen espacio en mi estado actual. Chau recuerdos, bienvenida primavera rosarina. Chau Laura.

jueves, 7 de octubre de 2010

EL NOVIO DEL OLVIDO

La pasé a buscar por un bar que queda en Gorriti y Scalibrini Ortiz. La conocía hacía tiempo, pero no la veía desde el colegio. El facebook me anticipó por las fotos, que venía bien, estaba intacta. No ecasillaba en mi estilo de mina, eso sí. Era rubia, tenía un cuerpo espectacular, y pinta de loquita. Por todas esas razones (por no ser mi estilo y por loquita, obvio), no dude en invitarla a salir casi a los cuatros días que empezamos hablar. Creo que se dio una conexión desde la primera palabra que hablamos por msn, cosa que no suele pasar seguido.

Me acuerdo de esa noche que salimos por primera vez, hacía mucho frío. Me pusé mi ropa cabala de la primer salida, y como todavía no manejaba, la pase a buscar en un taxi para ir a otro bar...

Ese viernes, todavía retumba en mi cabeza. A la mañan fui a buscar mi receta para mis drogas legales. Despuès me tome el 99 para ir al negocio, y se me cruzó la idea de mandarle msj para invitarla a salir. Empezamos hablar un martes, y el sábado ella se iba a Brasil unos días. Ya me había anticipado que dejábamos la salida para la vuelta. Sin embargo, como siempre, yo no podía aguantar. Me encantaba, no sé que, pero me encantaba. Me la jugué y ese viernes al mediodía le mande un msj simple, que decía que tenía ganas de verla. Nada más. Como pocas veces me pasa en la lucha del sí y el no, ganó el sí. Me acuerdo de estar arriba del bondi, y con la sonrisa de oreja a oreja. No me había dado vueltas, como solían hacerme y encima, cambio su postura de aguantar hasta su regreso de Brasil. Le conté a un par de amigos que salia con ella, y me decían "uy, estás muy bien, en Miramar le teníamos ganas todos, tetas gloriosas". Era lo que se rumoriaba. Tetas gloriosas, tetas, tetas, tetas....

Después que pasé el día entre facultad y laburo, fui con mis viejos a cenar a un bodegón de San Telmo. Estaba comiendo una tortilla de papa espectacular, cuando me vibra el celular en mi jean. Presentí que era ella para suspenderme la salida. No fallé. Me decía que estaba muy cansada, que quería dejarlo para la vuelta y que se juntaba con las amigas a tomar algo. Con mucha confianza, no le respondí el msj, la llamé de una. Me atendió, con su inconfundible voz de cheta (me gustaba tanto tu voz). Raro en mí, no critiqué su modo de hablar. Supongo que por las charlas por msn, me parecía muy copada y si era cheta, a lo sumo, era una cheta copada. No maquiné tanto, venía en buena racha de minas como para ponerme a pensar como era ella. Si iba, bien, y sino iba hacer una más de las tantas de ese año. Le habra gustado el llamado, lo que le dije y cómo se lo dije (no recuerdo exactamente las palabras), pero de nuevo cambió de opiniòn y me dijo: "esta bien, pasame a buscar a la 1 por gorriti y Canning, voy a estar con las chicas tomando algo".

Con la tranquilidad de aquellos tiempos a flor de piel, me tomé el taxi un ratito antes de lo pautado. Llegué temprano y una vez que encontré al bar, la llamé para que saliera. Me acuerdo que atendió una amiga y me dijo que la rubia estaba en el baño. Obviamente, no le creí. Las minas te prueban, y sentì que querían analizar mi voz (puras hipotesis para hacerme el canchero). Igualmente salió de toque, sin hacerme esperar. Me acuerdo que ella miraba para todos lados, y no se subía al taxi la boluda. Claro, pobre, pensó que yo estaba en auto, y ni imaginó que la iba a pasar a buscar en taxi (tampoco se lo habìa dicho, es verdad). Apenas se subió, no tuve ninguna sensación distinta, no me enamoré a primera vista, no vamos a ser caretas. Fui directo a mirarle las tetas (a corroborar lo dicho anteriormente), y confirmé la teoría. Ese vestido negro escotado, ufff, mejor no detallar. Después la segui viendo, y creo que me dije a mi mismo "sí, me encanta". Me gustan las petisas, morochas, de ojos celestes y capaz con otro estilo de cuerpo. Ella era diferente, y seguramente lo diferente me atrapó como nunca antes...

En el taxi ella tiró "si sabía que no manejabas, veníamos con mi auto". No lo dijo mal, al contrario. Mostró que era una mina copada, que lo es en verdad, pese a todo. Después tiramos un par de comentarios estúpidos los dos, como para entrar en clima. En el trayecto del bar al otro bar, me acuerdo que me llamó un amigo dos veces, y no atendí. Y que el taxi me costó 12 pesos. Detalles, que me los estoy acordando ahora, mientras redacto. Es más, todo esto es improvisado (pero real).

Thames 878, es mi lugar para la primera salida con una mina. Es un lugar tranquilo, con sillones, buenos tragos y música de fondo, mezcla de jazz y otras cepas. Siempre iba directo a los sillones, pero ese día estaban todos ocupados. Así que fuimos a una mesa de adelante. Me relajé igual y acepté la mesa. A la hora de pedir que tomar, no lo dudó: "quiero una corona fría y con limón". Esa frase, puede parecer simple, a mi ya me marcaba mucho. Amo que una mina tome birra. No se por qué. Es algo muy pelotudo, de poca relevancia, a mi me puede que una mina pida cerveza, y con esa seguridad, más aún. De paso, me pedí una para mí también. Sabía que se venían dos o tres más...

Hicimos un pacto, "no hablemos de gente en común ni de la comunidad". Raro, yo nunca había planteado algo así. Inclusive, con otras minas sacaba temás de la comunidad, como para ser más amena la charla. Encima con ella teníamos infinidad de gente en común, y podíamos haber hablado de todos ellos. Creo que los dos estabamos harto de esa burbuja, y no tocamos el tema ni ese día, ni en casi un mes -cuando ya por cuestiones obvias, teníamos que hablar de ciertos amigos o conocidos-. No importa, la cuestión es que hable muchísimo (típico de mí igual). Ella es un poco callada, en verdad habla lo necesario, como digo a veces "habla cuando tiene que hablar, y te la manda a guardar". Es pilla, cortita y al pie. Me largué a contarle muchas intimidades que no suelo contar de entrada, como el tema de los ataques de pánico. No sé, la vi muy pura, muy interesante. Me sentí con confianza y sin miedos a quedar mal. Cuando miré la hora en un momento, vi que hacía hora y media que estabamos adentro. Tenía que empezar con mi segunda etapa en la salida: ir al baño, volver y acercar mi silla un poco hacia la de ella. Cumplí con mi plan. No creo que haya pasado más de cinco minutos desde que me arrimé a ella hasta que le tiré la boca, sin dudarlo. Ella me aceptó el beso. Y empezamos a chapar en pleno bar, con mucha gente alrededor. No nos importó. Tengo que confesar que temblé mucho. No se si ella me había gustado mucho, si tenía el miedo típico a rebotar o mi inseguridad de siempre. Me mostré nervioso, hasta que me di cuenta que ella besaba increible, y que a partir de ese beso, todo iba ser diferente. Para mí, el beso es clave en una primer salida. Si el beso es malo, es muy jodido levantarla. Tiene que haber esa conexión de labios, esa mezcla de lengua y labio, sin que sea saliba pura. Creo que es jodido detallar un buen beso, se siente, todos sabemos internamente cuando estamos ante un beso hermoso...

Habremos chapado unos quince minutos. Me dio la mano, y le acaricié la cara. Charlamos un ratito más y nos fuimos porque ella tenía que estar en Ezeiza a las 7 de la mañana y eran las 4 y pico. Salimos afuera, apretamos contra una pared y caminamos de la mano hasta la esquina para tomar un taxi. Me vi futuro, como hace mucho no me pasaba. La habíamos pasado bien. No habíamos hablado ni de ex, ni de la comunidad, ni de cosas aburridas. Los viajes, las locuras, las cosas sencillas, creo que eso fue lo que nos atrapó a los dos....

Ella se bajó del taxi primero que yo. Era genial que viva a dos cuadras de mi casa. En ese momento en el cual el "no auto" se hacía presente en mi vida, era un golazo la cercanía de nuestros departamentos. Ella bajó, me dio un pico y me dijo "la pasé muy bien, espero que vos también".
Cuando llegué a casa, no me importó nada y le mandé: "hace mucho no la pasaba así con alguién, buen viaje, hablamos a la vuelta". Ella respondió "yo también!!!!, que descansés, beso grande, nos vemos a la vuelta". Me fui a dormir con una tranqulidad que hace mucho no tenía, incluso ni tuve que tomar el rivotril de aquellos tiempos. Pusé un tema de Divididos (Spaguetti del rock) y me quede dormido...

Todo lo que vino después es sabido. Es el blog. Son cosas que me enseñaron a crecer, que me hicieron darme cuenta que escribir era una terapia. Me enseñó a amar, a equivocarme, a sufrir, a extrañar, a necesitar, a llorar, a idealizar, a no tener que idealizar, a pensar, a putiar, a hacerme un poco más hombre al fin y al cabo. Me enseñó, y por eso, pese a todo, es que la quiero un montón y siempre va ser importante para mí.

Pasó más de un año, pasaron cosas, demasiadas. No voy a poner una cursiada, de que mi amor por ella no pasó. Me parecé que una buena forma de cerrar este post es con una frase de Calamaro (que tanto le gusta a ella): " Nos volveremos a ver ". Y los dos lo sabemos.

miércoles, 6 de octubre de 2010

BANG BANG, ESTÁS LIQUIDADO!!!!!!

Mi blog se transformó en una especie de canalización de problemas sentimentales habituales. No lo dudo, y estoy orgulloso de eso. Pero hoy, las cosas van a cambiar. Vamos a dejar la "tal crisis" a un lado, y vamos a transformarlo en algo más políticO. No sere un virtuoso, ni un derrochador de conocimientos politicos. Sin embargo, hoy escuché lo que dijo Lanata en su programa de televisión; la carta que escribió contra 6,7,8 y otros programas oficialistas. La verdad que me emocione, no por lo que dijo, sino por cómo lo dijo. Es un referente, un virtuoso del periodismo y un tipo con altura, te guste o no. Yo no soy gorila, ni oficialista. Estoy más cerca del gobierno en ciertos temas, y más lejos en otos. Me encantan ciertas medidas que toman, lo que hacen por los derechos humanos, y el diálogo que genera todo el tiempo. Y odio su autoritarismo y esa idea de "si no sos nuestro, sos de ellos". No tengo una postura rotunda, y eso que dije más de una vez que me siento identifacado con muchas cosas del oficialismo.

Lanata dio una muestra de que hablando bien, con cultura y conocimiento, los otros quedan minimizados y ridiculizados. 6, 7, 8 me parece que en vez de ayudar al gobierno, lo termina de enterrar. No sé si vende una mentira como dijo él, pero si esa idea de que todo lo del gobierno es maravilloso, de llevar gente que apoya y nada más. No sé, me parece muy básico. Con tanto por debatir, es una lastima. Rescato a Sandra Ruso, me parece buena periodista. El resto, mamita querida. Barone, fue y será insoportable, y un chupador. Pobre Cabito, no sé que espera para irse de ahí, no me cabe mucho, pero por lo que me une a la Metro, sería bueno que deje esa silla urgente (si no se quiere quemar más).

Repito: no soy gorilia, ni oficialista. No soy peronista ni radical. Sé que no soy de derecha, es lo único claro que tengo. Y que la izquierda me tira bastante. Por eso, creo en las utopías en los demás aspectos de mi vida.

Gracias Lanata, por darme una clase de moral y ética. Necesitamos más periodistas como vos. Y menos Barones.

Hasta la victoria siempre!!!!!!!!!!! (me salió mi lado zurdito)

martes, 5 de octubre de 2010

SALANDO LAS HERIDAS

Una vez más, Sabina tiene razón. El tipo dice que "al lugar donde has sido feliz, no deberías tratar de volver ". Si bien, hay muchos lugares donde la imagen de felicidad se cruza en mi cabeza; hay lugares especiales, mágicos, que no tenés que volver, salvo que regreses con aquella persona con la cual te sentiste completo. Igualmente se me planta el interrogante, ¿ es el lugar lo que me hizo feliz o es la compañía ?. Me parece que ahí se presta un lindo debate. Por un lado, es verdad que el lugar, es el escenario de la película, la decoración, y es importante. Pero por el otro, no importa tanto el lugar, sino la persona. Podes estar en Chascomús, en Concordia o en China, pero es la persona la que transmite los verdaderos sentimientos.

No voy a negar que volver a aquel lugar sin ella, es algo que esta dandome vueltas estos días. Me había prometido, e incluso escrito, que si alguna vez regresaba ahí, era con Laura (a partir de ahora). Promesas sobre el videt, que ante la mínima posibilidad se va por el inodoro. No quiero pecar de ingenuo. Sé que si no vuelvo con los pibes, no vuelvo más. No va a venir a mi casa, tocarme la puerta y decirme "mirá, traje dos pasajes, nos vamos!!". Soñé con esa situación un par de veces, pero es utópico. Basicamente porque con Laura no somos nada hace muchísimo tiempo, y mucho más, saber que nunca más volveremos a ser nada. Es así, ese lugar tiene su aire, su aroma y fue el lugar donde me enamoré. Fue en esa ciudad, donde dije "es la mina que quiero al lado mío". Frase de cabecera en mis interminables palabras que le dije más de una vez. Debe ser fuerte que alguien te diga que sos la persona que uno quiere al lado. Así y todo, hay gente que no lo valora. Laura es inalcanzable e inconquistable. Digamos que ella sabe lo que le puedo dar, no es necesario preguntar. Sin embargo, prefiere seguir su vida. Seguramente ella se va el finde largo a algún lado (que de hecho se va, pero intento disimular que sé dónde y cuándo). Una vez que yo entre al hostel, que es el mismo que fui con ella, se me va a cruzar la imágen de nosotros entrando de la mano, todo mojados por la lluvia. A los quince minutos ya estabamos tirados en la cama y nos secamos con nuestra piel, de la manera más hermosa de sacarnos el agua. Pero sería absurdo describir todo el viaje con ella. Para Laura, fue uno más. Para mí, fue clave, casi el mejor de mi vida (por no decir el mejor). Y eso que estamos hablando de un lugar acá a 300 km. Me encantarìa volver con ella, en algun momento de nuestras vidas. Me gusta lo imposible, cada día me doy cuenta un poquito más.

Rosario siempre estuvo cerca, vos también Laura.

viernes, 1 de octubre de 2010

Una Piba Con La Remera De Bob Marley

Cuenta la leyenda que la vieron practicando sexo oral en un boliche exclusivo de zona norte.

Cuenta la leyenda que cada noche (sea boliche, fiesta o lo que sea), se va con un hombre distinto de la mano.

Cuenta la leyenda que no tiene tabues, que en la cama se mueve como pocas y que hace lo que vos le decis.

Cuanta la leyenda que su unico defecto, es que no traga. Pero después, podes acabarle donde sea.

Cuenta la leyenda, que con un par de cervezas encima, hace destrozos.

Cuenta la leyenda, que tiene debilidad por pibes de otras nacionalidades. Igualmente en epocas de vacas flacas, se adapta a cualquier tipo.

Cuenta la leyenda que su conocimiento sexual se incrementó hace pocos meses.

Cuenta la leyenda que provoca con sus escotes y con sus polleras cortas. Y lo mejor es que la provocación se hace realidad cuando te acercás a chamuyarla.

Cuenta la leyenda que no tiene problemas en agarrarse a otro flaco, aunque este saliendo con otro. A metros del que esta saliendo.

Cuenta la leyenda que es rapida y que le encanta serlo.

Cuenta la leyenda que cuando en el ambiente se menciona su nombre, la gente lo relaciona con una prostituta y a ella le motiva mucho más.

Cuenta la leyenda que si hay que dormir en un sillón, ella lo hace. Aunque ultimamente se està cansando, y prefiere una buena cama.

Cuenta la leyenda que mientras más ilusiones le vendes, menos compra.

Cuenta la leyenda que es bueno tenerla ahí, pero nunca pedirle un amor incondicional.

Cuenta la leyenda que la vieron por la calle, y le propusieron trabajar en un privado. No acepto por el dinero, pero lo pensó dos veces.

Cuenta la leyenda que es fina, delicada, a pesar de sus acciones.

Cuenta la leyenda que ahorra plata para gastar en ropa y cosas para su pelo (no vamos a decir el color, para preservar la intimidad)

Cuenta la leyenda que tiene innovaciones sexuales en la cabeza permanetemente y que puede sorprender con cualquier artefacto, cuando menos te lo esperes.

Cuenta la leyenda que es mejor no cruzarsela, a pesar de las increibles descripciones mencionadas.

Cuenta la leyenda que a pesar de que es fácil caer en sus garras, hay algunos que la evitaron, y pudieron resisitir sus mañas.

Cuenta la leyenda que los que no pudieron liberarse de ella, sufren día a día (a ella le importa poco).

Cuenta la leyenda que a pesar de ser multiorgásmica, se compenentra en ella y nada más.

Cuenta la leyenda que alguien le esta haciendo un gualicho, y que en breve, todas sus maldades serán castigadas.

Cuenta la leyenda que se le vienen meses de mal sexo, y de rechazos continuos.

Cuenta la leyenda que es una PERRA.