domingo, 17 de octubre de 2010

UNOS POCOS PELIGROS SENSATOS (EL REGRESO DE LA ODIADA)

Hace mucho tiempo Jenny me dijo "¿tenés algo con San Telmo, no?". Hoy puedo responderle "sí, tengo como una conexión especial". No sé si es lo pintoresco de sus casas, de sus bares o de sus calles. Esa mezcla de una Buenos Aires antigua y una Madrid inigualable. En San Telmo me liberé. Estar borracho, en un boliche de mala muerte de ese barrio, no es recomendable para realizar actos que quedaron en el pasado. No tenía que haber hecho lo que hice, pero lo hice igual. Ahora, relajado en mi casa y después de todo lo que paso, me siento pleno. Fue lindo compartir de nuevo con vos, esos polvos sagrados. Bajaste de tu gira, para tirarte conmigo en una cama y con eso yo soy feliz de acá a enero (mínimo). Extrañaba tocarte las tetas. ¿Qué loco no? Lo que más extrañaba de vos, eran tus tetas. Podría decir tus caricias suaves, tus hermosos besos o tus abrazos mezcla de amor y compromiso. Pero no, tus tetas. Cuando te tuve desnuda, me di cuenta que sos un par de tetas hermosas, o mejor dicho, amo tus tetas. Podrás tener atributos mil veces mejores, pero cargas con el peso de tu delantera. Eso me parece que no lo vas a modificar, salvo que te las achiques. Pero dejarìas de ser vos. No estaría mal dejar de ser vos. Juguemos a eso, a que no sos vos. Te sacamos las tetas, te quedas con unos pechos chiquititos, te dejamos tu pelo rubio y te dejamos tu cola, que no la mostras tanto, o no la insinuas, y que solo la apreciamos los que te vimos (o te vemos) desnuda. ¿Que serías sin tus tetas? ¿Cambiarías tu personalidad? ¿Serías menos diva? ¿Tendrías menos poder sobre los hombres?. Todo puede ser, yo sé que terminar la noche (en todo sentido) sobre tus pechos es algo que no cambio por nada del mundo. No puedo creer que aceptaste mi propuesta, me vas a decir que estabas borracha como yo, bailando en un boliche careta de Punta Carrasco y que no carburabas. Igualmente, es todo mentira, dentro de tu inconciente querías hacerlo. No tenías los ovarios suficientes para tomar la inciativa, necesitabas que yo tenga un ataque de vulnerabilidad y te mandé un msj a las 4:30 de la mañana para que te acuestes conmigo. En verdad, no tendría que sorprenderme toda esta situación. Es un buen resumen de lo que fuimos, lo que somos y lo que seremos. Unos cualquieras, que con tal de terminar tirados en una cama y tener algún que otro orgasmo, somos capaces de perder nuestro orgullo. Vos a tu forma. Y yo a la mía. Vos sabiendo de que yo voy a caer, y yo sabiendo de que voy a caer. Vos esperando ese msj, y yo comiendome los dedos para no mandartelo. Vos tan vos, y yo tan yo. En ciertos momentos tengo la sensaciòn que te encantó lo que hice, que en parte es verdad, sino no me hubieras dicho que sí tan rápido. Lo que no entiendo es que te anda pasando, si te están garchando mal o si es verdad lo que me dijiste recién: "vos me coges, como yo quiero que me cojas". No te voy a caretear, me alegraste la vida. ¿Sabés que lindo es saber que yo te cojo como nadie te coje ?.

Tengo una paz interna de que por lo menos tanto sufrimiento valiò la pena. Te garche como pocos, no digo como ninguno. No quiero ser agrandado, aunque me viene bien levantar un poco la moral con tus dichos. Me los merezco, por todo lo que subí tu ego todo este último año y pico. Que sos la más linda, la más dulce, la más copada, la más loquita. En fin, vos caíste. Hiciste lo que nunca tenías pensado hacer, perder tu partido. Sos una jugadora tremenda. Que hayas salido derrotada, para mi es gratificante. Significa que vos no sos mi debilidad, sino que también yo soy tu debilidad. Que es verdad que no paraste de curtirte pibes todo este año, y tuviste que volver a mí para tener cuatro sastifacciones en una noche. Me río de todo lo que paso. Siempre me encantó que estemos los dos borrachos confesandonos cosas en una cama. Lo peor de todo y lo que también sabés, es que yo escribo todo, pero todo, y no podía volver a mi casa sin explicar como pasó todo esto. Admitiste que lees mi blog y que te encanta lo que te escribo. Era hora. Cuando leas esto, te va pasar lo siguiente: me vas a odiar, me vas a querer, vas a putiarme, vas a decirme que escribo bien, que estoy loco, y al final vas a decir "tiene razón en todo". Lo único es que no me vas a llamar ni hablar. Vas a esperar otro sábado, capaz dentro de cuatro meses y que yo te mande un msj como el de hoy para que vayamos a curtir a algun telito de por ahí.

Puedo llegarle a pifiar y que estés con otro tipo, como yo les digo a tus chongos: "unos falseadores de ilusiones". Vos creés que ellos te van a dar a vos, eso que tanto buscás. Seguramente alguno te puede hacer llegar a tu momento culmine. Porque veo que te concentrás demasiado en eso. Te cambia la cara, es como que te encerrás en tu mundo y decis "hoy es mi noche". Igual ¡ojo!, capaz lo haces conmigo, porque se el punto exacto donde explotás. Sé perfectamente que si vas abajo te volves multiorgásmica. Que si vas arriba no acabas. Y que con un poco de jugueteo podes llegar a explotar. Si te conoceré!!!. Me cortaste porque pensaste que con otros flacos te iba a pasar lo mismo, me cortaste porque te hiciste la cancherita de que podías sin mí, y al final volviste (a tu manera) a necesitar de mi. No, de mi no. A necesitar de nuestro sexo. No soy tan careta de decir de mi sexo, porque el sexo se hace de a dos, y sin vos, yo no podría hacerlo. Es más, creo que con vos me salé así. Si le preguntás a todas las minas que me moví en mi vida, no todas habran sentido lo que vos sentís. No sé que encontraste en mí, bah si lo sé, y no lo voy a decir en público. Estaríamos rompiendo códigos, y además rompiendo incertidumbres. ¿Qué te creés que vos sola sos la que tiene el beneficio? Vos vas a desaparecer por varios meses, y yo tengo que seguir. Si digo el mito que se rumorea, pierdo la magia y si pierdo la magia, no garcho nunca más.

Estuvo bueno que despuès de haber garchado como hace tiempo no lo hacíaamos, terminemos cada uno en su casa. Si te hubieses quedado a dormir en casa, hubiese sido raro. ¿Imaginate mañana? Te levantás en mi cama y empieza todo de nuevo. El desayuno, el tener que bancar mis idas permanetes al baño, mis movimientos fastidiosos mientras vos roncás como una morsa o tener que cruzarte con el portero de nuevo. Te dejé en tu casa, tampoco me costó tanto, no vivimos lejos por suerte. Ese beso de despedida fue clave, me dijiste "ya está, fue un 10, gracias pibe, pero nos vemos cuando tenga ganas de volver a garchar con vos". No sé cuanto pasara, pero tengo la certeza de que va a volver a pasar. Será un mes, un año o diez. Pero lo mejor de nuestra piel, es que nunca, pero nunca, nos va a dejar huir.


PD: interpreten la situación. Se aceptan críticas. El debate esta abierto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario