El goleador parecía que colgaba los botines. Había cambiado de equipo y no podía meter goles. Estaba en mala racha. En el equipo anterior tenía quien le de las asistencias. Él solo tenía que empujarla y salir a festejar a la tribuna. El cambio de equipo fue duro. Le costó adaptarse. Metió algún golcito en algún que otro partido, pero ante rivales de menor calibre. Él quería meterle goles a los equipos grandes. La hinchada lo putiaba, le decía que no podía estar en esa racha. Ponía huevo y no alcanzaba. Querían que meta más goles. Los goleadores nacieron para eso, para meter goles justamente. Son 9 de área y se dedican a eso, es su labor en la cancha. En este caso, el tipo tenía ganas o esperanzas de seguir jugando en su equipo anterior, pero ya no lo querían, se habían cansado de sus movimientos dentro y fuera del área. El equipo fue desagradecido con él, porque metía dos o tres goles por partido. La institución no le renovó el contrato. Fue a buscar otros nueves con más visiòn del arco. Por lo que tengo entendido, los encontró, pero no mete los golcitos que metía este goleador. El equipo que lo dejo ir, en los días de partido se acuerda de este famoso hombre. A veces, se agarra la cabeza por perder esa munición de goles garantizados por partido. De esas compras raras que hizo este equipo, ninguno funciona como nuestro heroe. El goleador nunca renegará de su pasado, de su anterior institución y de lo feliz que fue en ella. Admite (a duras penas) que volvería a ponerse esa camiseta y volver a ser el ídolo. No quiere venderse, ni que lo llamen a gritos para que vuelva. Escucha una oferta, pero tiene que ser jugosa y tentadora. Sino prefiere jugar en su nuevo equipo, donde esta cortando su racha negativa. Los primeros meses la metió. Ahora, de a poco, va regresando a ser ese que fue. El tipo que todos quieren en su equipo. El tipo que deja la vida en cada pelota, y cabecea hasta esas que nunca se llega a cabecear. El tipo que pone todo, y hace de un partido, una guerra.
Es así, las rachas se cortan en algún momento. El goleador esta volviendo a sus fuentes. De a poco se va encontrando con el arco, y esta dispuesto a batir records. La hinchada ya no lo putea como antes. Al contrario, ahora lo alientan y corean su nombre. Su anterior equipo está lamentando su partida. Intenta convencerce que estos falseadores de ilusiones que trajo como delanteros, son mejores que el goleador. Puras patrañas. Lo sabe perfectamente. Es díficil que el goleador vuelva a su primer amor, no desestima esa posibilidad por respeto y amor. Hoy en día, está díficil. Lo tendrían que tratar mejor, y valolarlo más. Todos saben que los goleadores son así, no la tocan, pero cuando la tocan, te la mandan a guardar.
Lastima que a vos no te la manda a guardar más. Y todos sabemos, que eso te afecta. Te lo perdiste. Seguramente no soportás más que estos tipos, te la tiren todos afuera.
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