La ultima vez que había sacado entradas para ir a Calamaro, me había equivocado en elegir la compañía. En ese momento estaba ciego, no veía ni reaccionaba que todo tiene un final. Sigo sosteniendo que para mi, no hay principio ni final. Hay momentos. Eso que paso, fue eso, un momento de impulso en su máximo esplendor. Eso no significa que este arrepentido. Jamás me voy arrepentir de todo lo que hice por esa persona. Estoy bastante vulnerable y seguramente todo lo que escriba tenga fuertes dosis de cursiada. Es lo que hay. No me pidan sexo, drogas y rock and roll.
Hoy no era el día indicado para sacar las entradas para ir de nuevo a ver al cantante. Aunque no vaya con ella, un poco de nostalgia tengo. Sé que si ella me lo pediría o me lo propondría, iría de nuevo en su compañía. Sería un error para algunos, sería un placer para mí. Escuchar al Salmón en el bondi de ida a la facultad me hizo darme cuenta lo que muchas veces dije: tiene la palabra exacta para el momento exacto. Es verdad que hay cantantes que los relacionas inmediatamente con una persona, porque justo marcaron una etapa de tu vida o una relación. Calamaro es ella. Es todo lo que termina, termina mal. Es me estás atrapando otra vez. Es te rendiste en febrero. Es no me clavés tus puñales tan profundo. Es entre no me olvides, me deje nuestros abriles olvidados. Es por mirarte. Es buena suerte y hasta luego.
No me paso con otra mina. Siempre digo que Los Redondos y Los piojos, pueden pasar los años y sus canciones van a ser dedicadas a distintas mujeres. Con Andrés no, sus canciones siempre me van a llevar al mismo lugar. Pienso que me tendría que pasar como le paso a él. Ahora le canta al amor desde la perspectiva del enamorado, de tener a la mina que quiere al lado. Es raro, porque el siempre habla de mujeres ausentes, perdidas y esos amores utópicos. Sin embargo, encontró la pasión de escribirle al amor desde otra visión. Ojalá me pase eso alguna vez. De no escribir mas como el perdedor, y escribir como el ganador. Aunque me costaría. No, no ganar, claro. Si no escribir en ganador. Ahora estoy escribiendo en perdedor, en el rol del necesitdo. Nunca vas a leer esto, pero si llegas a leerlo, creo que una vez más me ganaste el partido. Si pudiera mataría por cinco minutos más, por cinco minutos del recital con vos, por cinco minutos tuyos al fin y al cabo. Y por un segundo de tu cuerpo doy el mundo.
Solo se que no se nada de tu vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario